A las 19:52, a href="http://www.infobae.com/personajes/rafael-nadal-a602" rel="noopener noreferrer" Rafael Nadal/a atravesó las puertas que lo conducían a su primer encuentro con la prensa en suelo argentino en más de ocho años. De prolija remera negra y con un leve dejo de cansancio en su rostro, el tenista español apareció en el salón secundado por el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, y su jefe de Gabinete, Horacio Rodríguez Larreta, quienes le entregaron una placa, distinguiéndolo como Huésped de Honor de la Ciudad de Buenos Aires.
Tras un vuelo retrasado desde Lima, donde disputó una exhibición ante su compatriota David Ferrer, el número uno del ranking de la ATP contestó gustoso todas las preguntas de los periodistas y no perdió chance para hablar de "sus ganas de volver a la Argentina".
"Me queda menos pelo", bromeó a la hora de dar cuenta del único cambio que ha sufrido desde la última vez que estuvo en el país en el 2005, año en que perdió en cuartos de final ante Gastón Gaudio en el ATP de Buenos Aires. "Por todo lo demás, mi vida sigue igual", añadió.
El oriundo de Mallorca reiteró en cada respuesta su admiración por David Nalbandian, a quien calificó como "uno de los tenistas más grandes de la historia argentina", y manifestó sus ganas de volver a encontrarse con el público "albiceleste".
En medio de la charla, Nadal anticipó que, más allá de sus compromisos vinculados al tenis, tendrá el gusto de cumplir una de sus asignaturas pendientes: conocer el Glaciar Perito Moreno. Se trata de un lugar que, según contó el propio tenista, tenía ganas de visitar desde que sus padres estuvieron allí y se fueron maravillados.
En ese marco, también contó que uno de sus deseos a futuro es poder recorrer los atractivos turísticos de la Argentina junto a su amigo Juan "Pico" Mónaco.
A pesar del tedio por los viajes y los contratiempos que obligaron a postergar la conferencia de prensa unas cuatro horas, Nadal se mostró sonriente. El único momento en que respondió con el ceño fruncido fue cuando le recordaron la reciente final del Masters de Londres perdida ante el serbio Novak Djokovic, el número dos del mundo, a quien enfrentará el domingo también en La Rural.
Aunque aseguró que no sintió "tristeza" tras caer ante "Nole" en el torneo que reunió a los ocho mejores tenistas de la temporada, su gesto denotaba un dejo de frustración por no haber podido coronar una temporada sobresaliente con el último título.
"En 2013 conseguí más de lo que hubiera soñado", sostuvo al recordar la lesión en la rodilla que lo marginó del circuito por más de siete meses y tras la cual tuvo un regreso superlativo, que lo devolvió al tope del ranking.
Más allá de los compromisos deportivos, Rafa no se olvidó de la crisis que les toca atravesar a sus compatriotas y, cuando le consultaron si los españoles estaban preocupados por el hecho de que se dedique a jugar exhibiciones cuando tiene por delante una pesada agenda para el 2014, respondió con soltura: "La gente en España tiene preocupaciones más importantes que esta gira que estoy realizando por Sudamérica".
En otro plano, dejó abierta la chance de regresar para jugar el ATP de Buenos Aires en el mes de febrero. "Aún no tengo ocupada esa semana", deslizó.
Tras 26 minutos de charla con la prensa, Rafael Nadal se retiró rápidamente para concurrir al programa de Susana Giménez y para descansar de cara a sus múltiples compromisos en el país.
El viernes, en la previa del partido despedida con David Nalbandian que se disputará el sábado, el español, junto al unquillense y al jefe de Gobierno porteño, será parte de un evento benéfico en la Villa 20, donde dará una clínica de tenis a niños y niñas del asentamiento.
Macri se vistió de periodista
En medio de las preguntas, el jefe de Gobierno porteño interrumpió el normal desarrollo de la conferencia, tomó el micrófono y le hizo dos preguntas al español. En ese momento, Rafa habló del partido más significativo de su carrera.