Según la resolución que publica el Centro de Información Judicial (CIJ), el magistrado valoró la declaración que prestó el biólogo y genetista Daniel Corach, creador y director del Servicio de Huellas Digitales Genéticas de la Facultad de Farmacia y Bioquímica de la UBA.
En esta causa, Corach actuó como perito oficial y ante el planteo de contaminación de los defensores Miguel Ángel Pierri y Marcelo Biondi y el genetista Gabriel Boselli, fue citado como testigo y negó que se haya producido una contaminación.
El testimonio "ha resultado de vital importancia para descartar la existencia de contaminación en las muestras de hisopados subungueales y, consecuentemente, han realzado la fidelidad del resultado de las pericias de los estudios comparativos de ADN", destacó Ríos.
El juez recordó que la defensa planteó que las muestras se contaminaron porque los hisopados de las uñas de Ángeles se procesaron en el laboratorio al mismo tiempo que la sangre del imputado.
"A pesar de esa aseveración teórica (la defensa) no explica siquiera cómo supone que se habría producido la contaminación de unas con otras, lo que queda en una mera conjetura de la parte sin una justificación precisa ni encuentra apoyo en la evidencia incorporada", agregó el juez.
El magistrado además valoró que el laboratorio de la UBA realizó aproximadamente 10.000 casos de genética forense y que en ninguno se detectaron contaminaciones cruzadas.
En su resolución, el juez también rechazó el planteo acerca de que los peritos oficiales agotaron las muestras tomadas de las uñas y no notificaron al tribunal, lo cual para los abogados de Mangeri afectó su derecho de defensa.
"La crítica que ensaya la defensa no resulta más que un planteo de corte formalista que de ningún modo puede ser considerado", afirmó Ríos.
Ángeles (16) desapareció el lunes 10 de junio cuando regresaba hacia su departamento en el barrio porteño de Palermo y al día siguiente, su cadáver fue hallado en el predio de la CEAMSE, en la localidad bonaerense de José León Suárez.
Por el homicidio fue detenido Mangeri, quien se autoincriminó cuando declaraba ante la fiscal Paula Asaro, y luego a partir de estudios genéticos y otras pruebas se dictó su prisión preventiva.