Brasil: acusan a 4 bomberos por el incendio de la discoteca Kiss

Serían responsables de habilitar el local, que excedía su capacidad y tenía las puertas de emergencia cerradas. Murieron 242 personas

Guardar
 AP 163
AP 163
 AFP 163
AFP 163

La fiscalía brasileña acusó este lunes a cuatro bomberos de cometer irregularidades que contribuyeron a que el incendio de la discoteca Kiss se convirtiera en una trampa mortal y acabara con la muerte de 242 jóvenes el pasado 27 de enero.

Los acusados son el coronel Altair de Freitas Cunha, el teniente coronel Moisés da Silva Fuchs, el capitán Alex da Rocha Camillo y el mayor retirado Daniel da Silva Adriano. Serán investigados en la justicia civil por el delito de mala conducta administrativa.

El Ministerio Público (fiscalía) del estado de Río Grande do Sul, donde se encuentra Santa María, consideró que los bomberos concedieron permisos de funcionamiento a la discoteca sin que cumpliera varias normas contra incendios.

Este proceso se suma a otro abierto por la justicia militar, que ha enjuiciado a ocho bomberos por supuestas omisiones de supervisión de la seguridad en la discoteca.

Los dos propietarios del club, Elissandro Spohr y Mauro Hoffman, y dos responsables de la banda Gurizada Fandangueira, que actuaba en el momento del siniestro (Marcelo de Jesús dos Santos y Luciano Augusto Bonilha Leão), han sido acusados de homicidio en primer grado.

El incendio ocurrió por el uso de una bengala durante el concierto de Gurizada Fandangueira, que, en contacto con el aislamiento acústico del techo, generó un gas tóxico que causó la mayoría de las muertes, según el informe policial.

La Abogacía General de la Unión (AGU) ordenó este lunes, además, a los dueños de Kiss el pago de unos 660.000 dólares como indemnización a 17 empleados heridos o fallecidos en el incendio.