Rousseff pidió sentarse lejos del presidente de la CBF

La mandataria brasileña participó en el acto de apertura de la Copa Confederaciones y exigió no tener cerca al dirigente del fútbol nacional cuestionado por sus nexos con la dictadura

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 Reuters 163
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La presidente brasileña Dilma Rousseff exigió que el presidente de la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF), José María Marin, no fuera ubicado a su lado durante el acto de apertura de la Copa Confederaciones, informó la Agencia Estado.

El periodista Jamil Chade advirtió, en su columna "La Copa como ella es", sobre el "veto" al dirigente no se limita a la presión social por los altos gastos de la Confederaciones sino que se intenta "vaciarlo de poder".

Durante el acto de apertura del torneo que oficia de ensayo general hacia Brasil 2014, la mandataria apareció en el palco oficial del estadio Mané Garrincha junto al ministro del Deporte, Aldo Rebelo, y al presidente de la FIFA, Joseph Blatter.

Según Chade, Marin fue paulatinamente excluido de reuniones claves para la organización del Mundial 2014. El viernes, Marin no fue invitado a una reunión destinada a ultimar detalles sobre la Copa Confederaciones, celebrada en Río, de la que participaron la mandataria brasileña, Blatter, Rebelo, el secretario general de la FIFA, Jérome Valcke, y el gobernador de Río, Sergio Cabral.

El dirigente ha sido duramente cuestionado en Brasil debido a sus nexos con la dictadura militar brasileña y existe incluso un pedido de renuncia formalizado por el ex futbolista y actual diputado federal Romario. También es cuestionado por sus vínculos con el ex presidente de la CBF Ricardo Teixeira, quien abandonó el cargo a raíz de graves denuncias de corrupción.

"La posición de Marin se transformó en los últimos meses en una especie de reina de Inglaterra. El gobierno llegó a hacer un trabajo entre bambalinas para promover la caida del dirigente de la CBF", señaló el corresponsal del diario O Estado de Sao Paulo en Europa.

"Pero, ante el riesgo de que se abriera un periodo de incertidumbre, o de ver subir al trono a alguien de la misma dinastía, la opción fue vaciarlo totalmente de poder de decisión", concluyó el periodista.