Una colombiana, víctima del shaolín asesino

La policía española encontró sus restos -manos y extremidades- en bolsas de residuo enterradas en su gimnasio. El profesor de artes marciales descuartizaba a sus secuestradas

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La policía española encontró restos de una mujer colombiana en un gimnasio de artes marciales de Bilbao, cuyo dueño fue detenido el domingo por golpear hasta dejar en estado de coma a una nigeriana.

Juan Carlos Aguilar, de 47 años, campeón de kung-fu convertido en el primer maestro shaolín occidental en 1997, es el dueño del gimnasio donde el domingo fue hallada una mujer golpeada y en estado de coma. Aguilar, que se encontraba en el lugar, quedó detenido.

Luego de que el acusado admitiera haber matado a otra víctima el 31 de mayo, la policía vasca allanó el gimnasio Zen4, también vivienda del hombre.

Durante el operativo, los agentes retiraron diversos objetos, entre ellos algunas katanas que había en el local, decorado como un templo, escribió El público online. Restos de distintas partes de un cuerpo fueron hallados en el gimnasio y, tras las pericias forenses, se supo que pertenecen a una sola mujer, de nacionalidad colombiana, precisó el diario ABC online.

Los despojos -manos, extremidades y fragmentos de vértebras- estaban dentro de bolsas de plásticos sepultadas en el gimnasio y en su vivienda.

Los investigadores buscaron también en un tramo del río Nervion posibles restos humanos. La nigeriana de 29 años agredida y torturada brutalmente el domingo, de la cual se presume que ejercía la prostitución, sigue en estado de coma.

La policía había sido alertada por una denuncia de un habitante del barrio que vio que la mujer era obligada por la fuerza a entrar en el gimnasio. Debieron derribar la puerta para ingresar al lugar.

En la investigación surgió que Aguilar está, desde hace dos años, en tratamiento por un tumor cerebral en un centro médico de Navarra.