Las elevadas temperaturas registradas en todo el país el pasado 24 de diciembre, que generaron serios inconvenientes para millones de personas, hicieron que Winner, el único oso polar que quedaba en el zoo porteño, falleciera. A esto se sumó la pirotecnia lanzada ese día y que le provocó estrés.
Dado este hecho, Arturo se convirtió en el úlltimo oso de su especie que queda en el país. Tiene 30 años y habita en el zoo provincial del Cerro de la Gloria, en Mendoza. Llegó a la reserva cuando era un cachorro en 1983, provevieniente de Alemania.
En mayo pasado sufrió la pérdida de su compañera, Pelusa, lo que llevó al director del espacio, Guido Loza, a realizar gestiones para conseguir un ejemplar, aunque aclaró que "es poco probable" que lo logren.
Con la muerte de Winner, el jefe de veterinarios del Zoo, Alberto Duarte, explicó al diario Los Andes: "Cuando hace mucho calor, y en general, tratamos de que no les falte agua fresca y limpia. En particular, el oso tiene una pileta con agua, dos bandas de mediasombra y picos aspersores para mantenerlo fresco", indicó Duarte, y agregó que el animal, de 30 años, tiene aire acondicionado en los dormitorios para mantenerlo en buenas condiciones.
Dijo también que cuando hay picos de calor en la ciudad hay que considerar que el parque suele estar unos grados por debajo, por lo que la situación de altas temperaturas se ve atenuada.
"Todos tienen sombra y agua fresca. Además, les damos una buena dieta y se los observa. Por suerte, en general, los recintos tienen una buena circulación de aire y eventualmente uno puede regar los recintos que no tengan suficiente agua", explicó, por su parte, Loza.