Belén Langdon es la última víctima mortal de la avalancha humana que se originó en un túnel de acceso del pabellón Madrid Arena durante una macrofiesta de Halloween el jueves. Sus padres, que el día de la tragedia se encontraban en Brasil, regresaron rápidamente a Madrid este viernes para visitar a su hija en el hospital.
Todavía queda otra joven en situación de gravedad, María Teresa Alonso, de 20 años, que se encuentra grave pero estable.
Belén Langdon tardó en ser identificada correctamente porque su huella dactilar no coincidía con el DNI con el que ingresó al Madrid Arena. Sólo los mayores de edad estaban autorizados a entrar a la fiesta.
La alcaldesa de Madrid, Ana Botella anunció que no habrá más fiestas multitudinarias en empresas del Ayuntamiento, y ya se ha adelantado a posibles reclamos judiciales advirtiendo que el Ayuntamiento abrirá una demanda judicial si se concluye en las investigaciones del caso que hubo irregularidades por parte de los organizadores.
Otra grande polémica que ha generado la tragedia ha sido la constatación de que había menores en la fiesta. Belén Langdon era una de ellas. Pese a que la empresa municipal aseguraba que se mantuvieron controles estrictos de seguridad, varios testigos han asegurado que no se les requirió ningún tipo de identificación para ingresar a la fiesta.
Toda España ha seguido muy de cerca esta tragedia en el que ya han fallecido cuatro jóvenes tras ser aplastadas en una avalancha humana que se precipitó por una de las puertas de salida tras el lanzamiento de una bengala, según algunos jóvenes que después brindaron su testimonio.
Sólo había cinco agentes de seguridad en el único acceso controlado.
En promotor de la fiesta, que ya ha declarado a la policía, por ahora se encuentra en libertad. Diviertt, la empresa que organizó la fiesta y contrató el lugar al Ayuntamiento para organizar el evento, asegura que se cumplieron todos los requisitos de seguridad y que no hubo sobreventa de entradas, pero por las fotos y videos que se han difundido podrá comprobarse si en el Madrid Arena se había sobrepasado el aforo del recinto, de 10.600 personas.
El vicealcalde de Madrid Miguel Ángel Villanueva, de hecho, ha asegurado que sólo se vendieron 9.650 entradas para el espectáculo, aun cuando en un documento entre DIviertt y la empresa municipal que gestiona el pabellón, , Madrid Espacios y Congresos (MEC), la compañía aclaraba que el evento estaba organizado par 7.000 personas.
Para desmentir lo anterior un miembro de la organización del evento denunció En la cadena española Antena3 que en realidad se habían vendido de 20.000 entradas, el doble del aforo del pabellón Madrid Arena. "Sabíamos que se iba a ir de las manos", reconoció.
Los servicios de emergencia recibieron el primer aviso para acudir al pabellón a las 04:05 del jueves. La primera unidad tardó dos minutos en llegar, según el mismo servicio de Samur-Protección Civil.
En el lugar, se presentaron para atender a las víctimas en 50 sanitarios. Dos de ellas murieron en el mismo lugar donde fueron atendidas, tras más de 30 minutos de intentos de reanimación.