Uno de los mineros líderes durante los 70 días bajo tierra está internado desde el 10 de septiembre tras una crisis que le produjo participar en los actos del segundo aniversario del accidente en la Mina San José, en Copiapó.
"En estas fechas se me vienen todos los recuerdos de la mina. Los tengo grabados a fuego. Estuve durmiendo 20 minutos diarios, a veces cuatro horas. Ahora con las pastillas duermo desde las 22:30 hasta la 7 del otro día. Pero cuando no me hacen efecto las pastillas comienzo con las mismas pesadillas: estoy en la mina y de ahí no puedo escapar", relató José Ojeda diario chileno El Mercurio.
Elizabeth Steger, sobrina del minero, contó que "hacía días que no podía dormir y ahora debe tomarse diez pastillas cada noche para hacerlo. Tiene una crisis siquiátrica por todo lo que pasó".
Ojeda, de 46 años, heredó la profesión de minero de su padre, don Nicanor. Durante sus 70 días de encierro en la mina San José, fue el encargado de la perforación debió recibir la atención del "médico"
para tratar su diabetes.
Se hizo famoso porque escribió el mensaje que reveló al mundo que estaban con vida, tras el accidente ocurrido el 5 de agosto de 2010. A partir de ahí, pasaron más de dos meses para ser rescatados, pero todo se debió, en parte, a su ayuda.
El trozo de papel pudo haber terminado en la basura pero la encontró un ayudante de sondaje durante las tareas de rescate cuando ya nadie creía encontrarlos con vida. Estaba entre plásticos, gomas y cables que habían quedado adosados al martillo de la perforadora..
Estaba escrito con un marcador rojo y casi completamente en mayúsculas. El papel era de un cuaderno cuadriculado y conservaba los flecos. El operario no lo sabía, pero sus dimensiones eran ocho centímetros de ancho, por 22,2. No los contó, pero -con los espacios en blanco- los caracteres también sumaban 33. Era el domingo 22 de agosto del año pasado, cerca de las dos de la tarde. En el papel se leía: "Estamos bien en el refugio los 33".