El 12 de mayo de 2005, en un barrio de Río Cuarto, Mariela Galíndez atropelló con su auto y le ocasionó la muerte a Fernando "Yeyé" Quiroga (22), un ladrón que luego de herir al esposo de la mujer con una sevillana robó un bolso con ropa sucia y huyó en bicicleta.
Por este hecho, la Cámara 2° del Crimen de Río Cuarto rechazó aplicar el atenuante de "emoción violenta" planteado por la defensa y, tras considerarla penalmente responsable de "homicidio simple con dolo eventual", le aplicó una condena de ocho años de cárcel.
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Sin embargo, el recurso de casación que interpuso la defensa fue favorablemente receptado por el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Córdoba, que a través de la Sala Penal ordenó realizar un nuevo proceso judicial por no haberse valorado que el hurto de ropas perpetrado por el delincuente "tuvo un impacto emocional en la imputada".
En este nuevo juicio, después de escuchar los alegatos del abogado querellante, Jorge Valverde, de la abogada defensora, María Soledad Nieto, y del fiscal, Carlos Zabala, el tribunal de Laboulaye resolvió encuadrar el hecho en la figura del homicidio simple en estado de emoción violenta y redujo la condena a dos años y seis meses de prisión en suspenso.
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No obstante, la condenada nunca estuvo presa sino que fue beneficiada con una prisión domiciliaria, debido a que es madre de una niña discapacitada.
Tras conocer la rebaja de la condena, Mariela Galíndez no pudo contener su emoción y entre lágrimas le dijo a Cadena 3: "Lo único que esperaba es que supieran que nunca quise lastimar a nadie. Tenía mucho miedo de no volver a estar con mis hijos. Voy a intentar rehacer mi vida. Mil disculpas a la familia del Fernando -el ladrón muerto-".
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