Canon dijo que vendería sus primeras cámaras sin espejo desde mediados de septiembre en un intento por introducirse en el creciente mercado de cámaras con lentes pequeñas e intercambiables en el que su rival Nikon entró el año pasado.
El precio del equipo en los EEUU será de u$s800. Canon fabricará unas 100.000 cámaras al mes, dijo la compañía en un comunicado.
El nuevo modelo, perteneciente a la serie de cámaras digitales EOS, permitirá a los usuarios menos experimentados capturar imágenes de alta calidad con mayor facilidad, sin los inconvenientes de cargar con un formato réflex más pesado y complejo de manejar.
Los modelos tienen sensores mayores, que proporcionan una buena calidad de imagen, pero no un visor óptico. Eso permite a los fabricantes mantener la carcasa más pequeña y ligera.
La EOS M, de unos 298 gramos, contará con un procesador de imagen DIGIC 5, comparable al que utilizan las cámaras réflex digitales y que permite el máximo estándar de sensibilidad ISO12800, con la posibilidad de ampliarse a ISO25600, para capturar imágenes incluso en entornos de poca luz.
La nueva EOS M permite velocidades de obturación más rápidas y un mayor control del temblor y el desenfoque que mejora las instantáneas en movimiento, y emplea un sensor Hybrid AF, que ofrece un rendimiento más suave en el enfoque para hacerlo rápido y preciso, detalló Canon en un comunicado.
En la opción de video, la función Movie Servo AF realiza un enfoque continuado incluso con movimiento, gracias a un sistema que evita los reflejos y al desarrollo de una montura de lentes significativamente más pequeña con respecto al resto de cámaras.
La EOS M viene con un sensor CMOS APS-C de 18 megapíxeles y pantalla táctil de 3''.
La EOS M graba video en Full HD (1080p) a 24, 25 o 30 cuadros por segundo.
De acuerdo a la descripción de Canon, la cámara es compatible con los lentes Canon EF-M y EF-S.
Según Canon, en 2011 se han vendido en todo el mundo unas 16 millones de cámaras réflex y sin espejo, un 23% más que en 2010, mientras que en 2012 espera un incremento del 25% interanual hasta las 20 millones de unidades.
En Japón, donde los consumidores tienden a valorar la portabilidad de los productos, las cámaras compactas suponen cerca de un tercio de todos los modelos de lentes intercambiables. En los EEUU, su mercado se aproxima a una décima parte.
La decisión de Canon supone incrementar la competencia con Nikon, su principal rival en las cámaras réflex, usadas por profesionales y aficionados con conocimientos.