Unos pocos hinchas y directivos de Atlanta habían sido invitados el domingo a ver el clásico con Chacarita pese a la prohibición de que hubiera público visitante. Al término del encuentro, barrabravas del equipo local primero atacaron a piedrazos al pequeño grupo de simpatizantes "bohemios" y luego ingresaron por la fuerza a la tribuna local para agredirlos.
Como pudieron, los de Villa Crespo repelieron la agresión. Entre los simpatizantes de Atlanta que encabezaron la defensiva e incluso pasaron al ataque se encontraba un hombre de chomba a rayas celestes y blancas, que empuñaba un cinturón en la mano.
El hincha de Atlanta no es sólo un simpatizante: es también vocal de la comisión directiva del club. Y no sólo es dirigente de la entidad de Villa Crespo, sino que también es funcionario del gobierno de Mauricio Macri. El hombre enfocado por las cámaras es el director de la Agencia Gubernamental de Control, Javier Ibáñez.
Desde esa entidad gubernamental confirmaron que el identificado por las cámaras durante la "salvaje agresión que sufriera por más de 200 barrabravas de Chacarita" es el propio Ibáñez, quien "está en su domicilio en reposo desde el domingo" por contusiones varias.
Por Radio 10, el titular de la Agencia Gubernamental de Control contó que había sido invitado por la Comisión Directiva de Chacarita a concurrir "como todos los dirigentes del club" y remarcó que estaban "todos desprotegidos por la ausencia de custodia policial".
"El que haya visto todas las escenas entenderá que estábamos desamparados y que no había un solo policía para cuidar nuestras vidas", dijo Ibáñez, para luego justificar la imagen en la que se lo ve golpeando con el cinturón a quienes fueron a atacarlo.
"Era lo único que tenía para defenderme", sostuvo.
Y agregó: "Esta no fue una situación en la que se puede racionalizar un accionar. Esto fue una conducta en la que un grupo de irracionales vinieron a rompernos la cabeza".
"A mí me avergüenza lo que hice, pero yo no fui a pelearme con un inadaptado, fui a ver un partido de fútbol", finalizó.
Este miércoles, se preveía que el funcionario se acercara a la comisaría sexta del partido de San Martín para ratificar la denuncia por la agresión que "un puñado de mujeres, ancianos, dirigentes y jugadores de Atlanta" recibieron sin contar con "ningún tipo de protección por parte de la Policía Bonaerense".