Un incendio en la sala de máquinas del Costa Allegra, propiedad de la misma compañía a la que pertenecía el Concordia -el crucero que naufragó frente a la costa italiana el mes pasado-, inhabilitó el lunes la principal fuente de electricidad del buque, neutralizando los motores en aguas frecuentadas por piratas. Costa Cruceros dijo que el barco tenía previsto llegar a Victoria, la capital de las Islas Seychelles, a las 9, hora local (05:00 GMT) del jueves.
Por su parte, el Trevignon, un atunero francés mucho más pequeño que el crucero, está remolcando al Costa Allegra a una velocidad de seis nudos. "Se han realizado esfuerzos para añadir un remolcador, pero no ha funcionado", aseguró George Adeline, comandante de los guardacostas de las Seychelles.
Asimismo, un avión militar también sirve de apoyo en la operación. Un equipo de Costa Cruceros, filial del gigante de los cruceros estadounidense Carnival, tiene previsto subir a bordo del Costa Allegra el miércoles para realizar los trámites y acomodar en hoteles y aviones a los 636 pasajeros y 413 tripulantes una vez que atraquen en Mahe, la principal isla de las Seychelles.
Unos 600 pasajes de avión y 400 habitaciones ya han sido reservados, según indicó la compañía de cruceros este miércoles. Un pequeño generador ha sido transferido al barco, pero sólo tiene potencia para su sistema de comunicación auxiliar, por lo que el sistema de aire acondicionado o de cocina no funcionan, agregó Adeline.
"La embarcación hace todo lo posible para que la situación a bordo sea más cómoda, tratando de restablecer servicios básicos", indicó la compañía en un comunicado del martes por la tarde.
Sin energía eléctrica a bordo, entregaron cientos de linternas para pasar la noche. "Pese al clima cálido y húmedo, la velocidad del barco crea una ligera brisa que ayuda a que la situación sea más cómoda", señaló la empresa. Los pasajeros, entre ellos cuatro niños, son de 25 países, de los cuales 127 son franceses y 126 italianos.
El Costa Allegra partió el sábado pasado desde la localidad de Diego Suárez, en Madagascar, y navegando hacia el noreste debía atracar en Mahe el martes. El barco, de 29 mil toneladas, es varias veces más pequeño que el inmenso Costa Concordia, cuya tragedia frente a la isla italiana de Giglio provocó la muerte de al menos 25 personas.
Buzos y equipos de rescate continúan buscando cadáveres de las siete personas que siguen desaparecidas, cuando ya han transcurrido más de seis semanas desde el desastre.