El 58% de los españoles considera que el próximo año los problemas económicos no cesarán pese a la llegada del presidente Mariano Rajoy al poder. De hecho, hasta piensan que las dificultades serán aún mayores, de acuerdo con lo publicado por el diario ABC.
Un informe llevado a cabo por Red Win y el Instituto DYM asegura que, a nivel mundial, el 35% cree que la brecha de la crisis se agrandará más.
Sólo el 11% de las personas encuestadas auspicia que el país ibérico vivirá un año 2012 de optimismo económico, mientras que el 28% afirma que la situación no será muy distinta de la vivida en 2011, un año que provocó que el presidente Zapatero adelantara las elecciones y dejara el poder antes de lo previsto a causa de la crisis.
De toda Europa, España es el país menos esperanzado, dado que el 30% de los encuestados considera que 2012 será un año de prosperidad para el mundo.
Ayer, el nuevo ministro español de Economía y Competitividad, Luis de Guindos, adelantó que la economía española se contraerá en el último trimestre de este año y en el primero de 2012, lo que supondría la entrada en recesión al encadenarse dos trimestres consecutivos de contracción.
Durante la toma de posesión de altos cargos de su ministerio, De Guindos –que evitó emplear la palabra "recesión"– dijo que en el cuarto trimestre del año el PBI español registrará "un crecimiento negativo" respecto del trimestre anterior, que podría ser de dos o tres décimas.
Asimismo, adelantó que la cifra del primer trimestre del año también será negativa.
En su opinión, estos dos trimestres "no serán sencillos para el crecimiento ni para el empleo".
No obstante, dijo que la difícil situación supondrá "un acicate" para impulsar las reformas necesarias, entre ellas la del sector financiero, que considera "vital e imprescindible", y la del mercado de bienes y servicios, orientada a la eliminación de trabas burocráticas.