Fanáticos y beisbolistas se solidarizan con Wilson Ramos

El secuestro del pelotero de las Grandes Ligas mantiene en vilo al país. En varios partidos se realizaron minutos de silencio y oraciones. Intensa campaña en las redes sociales

Guardar
AP
AP
AP
AP
AP
AP
AP
AP

El pelotero venezolano de 24 años, quien jugó en 2011 su primera temporada completa en el béisbol de Grandes Ligas, fue secuestrado de su casa en el poblado de Santa Inés por cuatro hombres el miércoles por la noche. Ramos se alistaba para debutar en la pelota invernal venezolana con los Tigres de Aragua.

Las Grandes Ligas y los Nacionales de Washington, en un comunicado conjunto, dijeron que colaboraban "con las autoridades competentes en esta materia. Nuestra primera preocupación es con Wilson Ramos y su familia y nuestros pensamientos están con ellos en este momento". También indicaron que han recibido instrucciones de no hacer ningún otro comentario.

Tras reunirse el jueves con la familia de Ramos, el agente del jugador, Gustavo Marcano, dio detalles sobre cómo se produjo el secuestro. "Según los familiares, estaba Wilson, el papá y dos hermanos afuera (de la casa), entonces se bajaron tres sujetos, dos de ellos armados, había otro que manejaba, y se lo llevaron", relató Marcano a periodistas.

En estadios de Caracas, Puerto La Cruz y Porlamar se guardó un minuto de silencio y los aficionados elevaron oraciones por la pronta liberación del receptor. En el estadio Alfonso "Chico" Carrasquel, de Puerto La Cruz, el manager dominicano de Caribes, Julio Franco, tomó el micrófono y se paró en el montículo para orar. Exhortó a todos los asistentes al parque, incluidos los peloteros, alineados entre el home plate, la primera y tercera base, a pedir por la liberación de Ramos y porque se encuentre sano y salvo.

"Oh Dios, señor, te pedimos por tu gracia y poder divino que protejas a nuestro hermano, Wilson Ramos, y lo lleves con bien a su hogar, con su familia y seres queridos. Libéralo Dios, señor", rezó Franco, quien portaba una banda verde en su uniforme al igual que el resto de los jugadores de la liga local. "Esta es una situación que nos afecta y nos preocupa a todos", agregó José Altuve, segunda base de Navegantes del Magallanes en la liga local y de los Astros de Houston, en las mayores.

Algunos aficionados en los estadios llevaron pancartas en las que se podía leer: "Liberen a Wilson Ramos" y "Wilson estamos contigo y tu familia".

En la casa de Ramos, ubicada en Valencia, sus familiares, vecinos y amigos también oraron en la tarde por la libertad del jugador. "Seguimos en la espera", coentó Katherine Vilera, gerente de relaciones públicas de los Tigres de Aragua, a través de su cuenta en la red social de Twitter, tras participar del rezo.

Temporada invernal

José Grasso, presidente de la Liga Venezolana de Béisbol, descartó la posibilidad de suspender los juegos por el secuestro Ramos. "Estamos angustiados y se escuchan voces de preocupación de todos, pero apagar las luces de los estadios no es una solución", indicó, aludiendo a un comentario de Melvin Mora, el antesalista de los Diamondbacks de Arizona que dijo que "se debería suspender el torneo hasta que aparezca" Ramos.

"No nos hemos planteado ese escenario", destacó Grasso, quien comentó que se mantiene en contacto permanente con las autoridades de Grandes Ligas y repetidamente les ha planteado que el caso de Ramos "es un hecho aislado, no hemos tenido mayores percances con hechos relacionados".

Rafael Oscar Pérez, director de la oficina de las ligas mayores para América Latina, expresó su pesar por el secuestro y manifestó que no cree que el hecho afecte los vínculos de ese organismo con el béisbol invernal. "La noticia nos impactó. Tenemos que sopesar lo que pasará más adelante", afirmó. "Obviamente sentimos por la familia y ahora mismo estamos evaluando de qué manera nos manejamos. Es un caso delicado que vamos a manejar con la policía".

"No creo que este caso afecte el béisbol invernal porque lo que pasó con Ramos fue en su casa. Es algo que va más allá de eso, es un problema social que está afectando a Venezuela en este caso particular", enfatizó. "A todos nos tomó por sorpresa. En Nueva York se está evaluando la situación para fijar una posición formal sobre el caso".

El manager venezolano de los Marlins de Florida, Ozzie Guillén, en tanto, expresó que "sinceramente no me impresiona, eso se veía ver". "Las cosas que están pasando en nuestro país, son muchas cosas graves que están pasando y no se hace nada", comentó

"Ahora se ve porque es un muchacho grande, un jugador de Grandes Ligas, pero eso pasa a cada rato en nuestro país. Ojalá que la gente del gGbierno le preste un poquito más de atención a lo que está pasando", agregó Guillén en Santo Domingo, a donde acudió a observar al prospecto cubano Yoenis Céspedes.

El robo a mano armada, los secuestros y los asesinatos son frecuentes en este país sudamericano y los sondeos muestran que los venezolanos consideran el crimen el problema más agudo del país. Los ricos en Venezuela han tomado medidas para protegerse, y la venta de vehículos blindados ha aumentado en los últimos años. También es normal ver a los peloteros de Grandes Ligas protegidos por guardaespaldas cuando regresan al país para jugar en el torneo local.