La pareja se separó el año pasado y en una primera prueba de paternidad, realizada en noviembre, el hombre descubrió que el hijo mayor no era de él sino de otro residente del pueblo.
Luego, la Justicia austríaca llevó a cabo pruebas de paternidad con los otros tres vástagos, que tampoco resultaron ser del que se creía su padre.
Frente a esa situación el hombre le exige a su ex mujer una indemnización por los costos de juguetes, formación escolar, vacaciones y otros desembolsos durante el tiempo que convivió bajo el mismo techo la pareja.
Según el diario austriaco el hombre nunca quiso creer los rumores que corrían por los bares de su ciudad, en la región de la Alta Austria, donde se comentaba que su mujer no se acostaba solamente con él según informa el diario Ámbito Financiero.
Por ello el hombre propone que todos los padres tengan que someterse a una prueba de paternidad durante el primer año de vida de sus hijos, ya que sólo así se podrán evitar casos como el suyo.