La ministra de Desarrollo Social y Combate al Hambre, Tereza Campello anunció ayer durante una rueda de prensa en Brasilia que "es posible cumplir el sueño de Dilma".
Campello refirió así al programa "Brasil sin miseria", que en algunas semanas será puesto en marcha, para dejar de ser una promesa electoral.
Dilma prometió "erradicar la pobreza extrema" al asumir el mando en sucesió de Luiz Inácio Lula Da Silva. Es por eso que su franja prioritaria es el 8% de los brasileros, que según el último censo viven con 44 dólares al mes, lo que equivales a 1,40 dólares por día.
Este segmento de la población comprende 16 millones de habitantes. "Ese público será el prioritario, dado su nivel de vulnerabilidad, de gran fragilidad, que justifica esa mirada especial", expresó la ministra Campello.
Según el diario El Mundo, un 75% de habitantes de esa franja viven en las regiones Norte o Nordeste, las más pobres del país y un 40% son niños menores de 14 años.