"No voy a ser candidato en las próximas elecciones generales de 2012. Gracias por vuestro respeto y por vuestro afecto", aseguró este sábado José Luis Rodríguez Zapatero ante sus compañeros de partido. Su discurso era esperado hace días, y había generado una gran expectativa.
El anuncio llegó después de rumores y especulaciones sobre su futuro político, y supone abrir el debate sucesorio dentro del PSOE. Además, esta situación se produce a menos de dos meses de las elecciones municipales y autonómicas que España celebrará el 22 de mayo, y para las cuales las encuestas pronostican un descalabro de los socialistas.
Zapatero, de 50 años, llegó a la presidencia del gobierno ibérico en abril de 2004, tras derrotar a su antecesor Felipe Aznar en unas elecciones marcadas por los atentados del 11 de marzo de ese año en Madrid. Y cuatro años después revalidó su mandato ante el candidato del Partido Popular (PP), Mariano Rajoy.
Pero ahora Zapatero y su gabinete atraviesan su peor momento. La crisis económica, y la deficiente gestión para superarla, han hecho caer al mandatario español y sus colegas socialistas en las encuestas de cara a los comicios generales de 2012.
Para esa votación los sondeos ya le dan desde hace tiempo una amplia ventaja al opositor Partido Popular, comandado por Mariano Rajoy.