"Los cuerpos fueron encontrados en las primeras horas de este sábado y en el lugar se encontraron tres mantas con mensajes", dijo un funcionario de la Procuraduría General de Justicia del estado de Tamaulipas (PGJE).
Los cadáveres fueron hallados en un terreno de una zona residencial de Nuevo Laredo, de unos 350.000 habitantes, principal punto de tránsito comercial entre México y los Estados Unidos.
Las víctimas estaban vestidas de negro, color que identifica a los integrantes del cártel de Los Zetas, mientras sus cuerpos mostraban visibles huellas de tortura y el tiro de gracia en la cabeza.
Los mensajes, aparentemente, están dirigidos al cártel del Golfo, acérrimo enemigo de sus ex aliados.
Los Zetas, una organización criminal conformada por ex militares desertores que se unieron al narcotráfico.
Los dos hombres aparecieron sólo tres días después de que fuera asesinado el jefe de la policía local de esa ciudad, un militar en retiro con sólo 30 días en el cargo.
Nuevo Laredo y otras ciudades del estado de Tamaulipas han vivido en la última semana bajo el reporte de constantes balaceras, al parecer como resultado de enfrentamientos entre estos dos grupos del narcotráfico.