La Copa Asiática ya conoce a sus dos finalistas. Japón confirmó ser el mejor representante del continente tras su gran actuación mundialista e irá por su cuarta conquista. En caso de ganarla, quedará por encima de Irán y Arabia Saudita como máximo ganador de esta competencia. Australia, en su segunda incursión como invitado en el torneo, buscará su primera corona.
El portero Eiji Kawashima, del Lierse belga, fue el héroe de los "samuráis azules" al detener dos de las penas máximas, en una definición en la que los surcoreanos no fueron capaces de anotar un solo tanto tras haber empatado el partido en el minuto 119 del tiempo suplementario.
Corea del Sur comenzó el juego en ventaja al minuto 21, luego de convertir en la pena máxima el centrocampista del Celtic de Glasgow, Ki Sung-Yueng, tras un claro penal por empujón a Ju Sung Park cuando se colaba entre dos defensas. Sin embargo, el tanto no desarmó el entramado japonés, que equilibró el juego con un excelente gol de Ryoichi Maeda.
El partido mantuvo la misma tónica tras el descanso, con Japón bien asentado de mediocampo para arriba -pero desajustado en defensa- y Corea del Sur tratando de hilvanar su juego con mucha más asiduidad. Aunque el resultado 1-1 no se modificaría y obligaría al tiempo extra en Doha.
Ya en el primer suplementario, Hosogai adelantaría a Japón en el minuto 105 de partido, luego de la intervención del portero tras una pena máxima mal ejecutada por Honda. Y Corea del Sur, consciente de que se le escapaba la posibilidad de llegar a la final tras más de medio siglo sin ganar el campeonato, consiguió en base a su perseverancia la igualdad por un nuevo desajuste defensivo en el área rival.
Allí, sus compañeros fallaron cuatro de los lanzamientos, ante un Kawashima que tras mostrar algunas dudas en los cuartos de final, dio a su equipo el pase a la final del viernes y la opción de convertirse en la escuadra más laureada de Asia.
A continuación, los australianos vencieron contundentemente al seleccionado uzbeco para alcanzar la gran definición. El histórico Harry Kewell consiguió a los 5 minutos de iniciado el juego la apertura del marcador y luego se desencadenó la goleada por intermedio de Ognenovski, Carney, Emerton Valeri y Kruse para sellar el 6-0.