Según Radio Israel, entre dos y cinco milímetros de lluvia cayeron durante la noche del domingo sobre el bosque del monte Carmel, al sur de la ciudad portuaria de Haifa, apagando las últimas pequeñas bolsas de fuego que aún no habían sido extinguidas.
Los pronósticos meteorológicos prevén, a su vez, más lluvias en las próximas
horas, según reportó la agencia alemana de noticias DPA. Los 17.000 habitantes de la zona afectada que habían sido evacuadas recibieron permiso para volver a sus hogares.
De acuerdo con la policía, el incendio fue ocasionado de forma no intencional por dos jóvenes que habían encendido un pequeño fuego en el monte Carmel para fumar una pipa de agua.
Las llamas, que se propagaron rápidamente a los alrededores, causaron la muerte de 41 personas, arrasaron 50 kilómetros cuadrados de tierra y destruyeron unos cinco millones de árboles.