La imagen de Iván Bogdanov, 30 años, tatuado y cubierto con un pasamontañas recorre las portadas de los principales medios italianos. La Gazzetta dello Sport lo denominó simplemente "La bestia".
Desde lo alto de una valla de contención de la tribuna visitante del estadio de Génova, este violento incitaba a los ultras serbios a que continuasen arrojando objetos al campo de juego, lo cual produjo finalmente la suspensión del encuentro clasificatorio para la Eurocopa 2012.
Bogdanov es el jefe del llamado grupo ultra "Tigres de Arkán", que toma el nombre del conocido criminal de guerra durante el conflicto en la ex Yugoslavia, y fue detenido este martes junto a otros 16 ultras.
Según trascendió, las fuerzas del orden encontraron a Bogdanov escondido en el capó delantero del micro en el que tenían que volver a su país los aficionados serbios y ya se pueden observar las imágenes del momento de la detención (ver video).
Los ultras serbios protagonizaron anoche una verdadera batalla campal antes de su entrada al estadio Luigi Ferrari, que prosiguió también en el campo, con el lanzamiento de bengalas y petardos e intentos de entrar al césped.
El comportamiento de los cerca de 1.500 hinchas serbios provocó que el partido comenzara con más de media hora de retraso y que tras iniciar fuera suspendido por el árbitro cuando se llevaban jugados seis minutos, después de que una bengala pasara rozando al arquero italiano, Emiliano Viviano.
Pero la batalla continuó fuera del estadio tras la suspensión del encuentro hasta las dos de la madrugada local, cuando un centenar de hinchas se enfrentó con las fuerzas de seguridad. Como consecuencia, se registraron 16 heridos y 17 detenciones.
La prensa italiana habla de que se evitó "otra Heysel", la tragedia del 29 de mayo de 1985 durante la final de la Copa de Europa en Bruselas, Bélgica, en la que murieron 39 aficionados (34 italianos seguidores de la Juventus, dos belgas, dos franceses y un británico) a causa de una avalancha provocada por los ultras del Liverpool.