El dólar avanzó este viernes contra las monedas principales, después de que los inversores acudieron a la seguridad del billete verde tras crecer las preocupaciones en torno a la economía global y por un declive en el mercado de acciones.
El euro tocó un mínimo de más de cinco semanas de 1,2660 dólares y rompió niveles técnicos clave después que el miembro del Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo Axel Weber afirmó que el BCE debería extender su flexibilidad monetaria, lo que generó temores de una mayor debilidad de la zona euro en el futuro.
Los inversores salieron de las acciones y de las materias primas y se volcaron hacia los bonos del Tesoro, en un vuelo a la seguridad ante la inquietud de que la desaceleración de la economía estadounidense, que comenzó en el segundo trimestre, arrastre la economía global a una nueva caída.
"Los datos económicos de los Estados Unidos han estado débiles y no presagian nada bueno", dijo a Reuters Jessica Hoversen, estratega de ingresos fijos y analista de monedas con MF Global en Chicago.
"Hay una creciente preocupación de que Europa y otras naciones desarrolladas seguirán los pasos de Estados Unidos" señaló. "Uno realmente siente la tensión en los mercados. Todo parece estar en los niveles de apoyo", agregó.
El euro perdió un 0,9% en el día a 1,2707, no lejos de los mínimos de sesión de 1,2664 dólares, según datos de Reuters, el nivel más débil desde mediados de julio.
Los comentarios de Weber "simplemente confirman lo que ya muchos esperaban del BCE, que la economía agregada (a pesar del sólido desempeño reciente de Alemania) aún no está preparada para el retiro del estímulo de la política monetaria", dijo a Reuters Sacha Tihanyi, estratega cambiario de Scotia Capital en Toronto.
La corriente de ventas ganó impulso después que el euro cayó por debajo del promedio móvil simple de 50 días de 1,2730 dólares, lo que desató órdenes automáticas de "stop-loss", dijeron los operadores.
Frente a la moneda japonesa, el dólar terminó con alza del 0,4%, a 85,66 yenes en el mercado de Nueva York, ayudado por la especulación de que las autoridades japonesas podrían tomar medidas para frenar el avance de la divisa nipona.