El gallo en cuestión, al que ahora denominan Gianni, pertenece a unos granjeros de La Toscana.
A los pocos días de que un zorro atacara su gallinero y se comiera a todas las gallinas, el ave cambió de sexo y comenzó a poner huevos.
"El gallo se comportaba raro", dijo su dueña, que aunque nunca pudieron ver al ave en el momento de poner huevo no tiene dudas de era el responsable de los pequeños huevos que aparecían, publica Crónica.
"Son un poco más grandes que los huevos de paloma", dijo la mujer. El cambio de sexo del ave causó tal desconcierto en la comunidad científica italiana que su ADN fue analizado por la Organización de Granjas y Agricultura de la Universidad Nacional italiana.
"Puede ser un gen de especie primitiva de supervivencia", aseguró Donato Matassino, uno de los científicos que lidera las pruebas en la ciudad de Nápoles.