, que le impedirá desempeñar cargos públicos o presentarse a las elecciones, aunque le absuelve de los delitos de asociación y reunión ilícitas que le imputaban las acusaciones populares ejercidas por el Foro Ermua y Dignidad y Justicia.
Las otras dos personas que se sentaron en el banquillo junto al ex portavoz de Batasuna, la ex presa etarra Itziar Galardi y Josune Irakulis, que solicitó el permiso para celebrar el acto de homenaje, han resultado absueltas.
por enaltecimiento dictada hoy por la Audiencia Nacional
, que se encuentra en prisión preventiva por tratar de reconstruir la formación ilegalizada y que tiene aún tres causas pendientes.
se suma a la que ya le había impuesto la Audiencia Nacional por
el 8 de junio de 2007 y Otegi ingresó para cumplir la pena en la prisión donostiarra de Martutene, de la que salió el 29 de agosto de 2008.
junto a otras personas integradas en un grupo denominado "Bateragune", que pretendía ser el germen de la nueva Mesa Nacional de la formación abertzale.
Ésta es una de las tres causas pendientes que aún tiene Otegi en la Audiencia Nacional, ya que también está procesado en el sumario 35/02, en el que el juez Baltasar Garzón investiga la subordinación de Batasuna a ETA y la financiación de ésta a través de las "herriko tabernas", hechos por los que la Fiscalía solicita para él 14 años de prisión.
Otro juez,
, abrió el pasado 9 de octubre juicio oral contra Otegi por
en relación con el mitin que Batasuna celebró el 14 de noviembre de 2004 en el velódromo donostiarra de Anoeta.
Contra Otegi se han dirigido además otros procedimientos penales que han sido archivados o en los que ha resultado absuelto.Uno de ellos es la causa abierta por el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco por reunirse en 2006, durante la última tregua de ETA, con el lehendakari Juan José Ibarretxe y con el líder de los socialistas vascos y actual jefe del Gobierno de Vitoria, Patxi López.
El pasado 13 de enero, el Tribunal Supremo acordó el sobreseimiento de la causa al estimar que esas reuniones no constituían delito.También en diciembre de 2007 la sala de lo penal de la Audiencia Nacional ordenó el archivo de la causa en la que el juez Fernando Grande-Marlaska le investigaba por su participación el 20 de septiembre de 2003 en Bilbao en una manifestación en la que se homenajeó al etarra Arkaitz Otazua, muerto en un enfrentamiento con la Ertzaintza unos días antes.
La participación de Otegi en el entierro de otra etarra, Olaia Castresana, fallecida en 2001 en Torrevieja (Alicante) al manipular un artefacto explosivo, desembocó en un juicio celebrado en marzo de 2007 en el que fue absuelto después de que la Fiscalía, que inicialmente pedía para él una pena de quince meses de cárcel, retirara la acusación.
Aparte de las dos por enaltecimiento, el ex portavoz de Batasuna cuenta en su historial con otra condena firme a un año de prisión que el Tribunal Supremo le impuso en noviembre de 2005 por un delito de injurias al Rey, a quien llamó "jefe de los torturadores".
Además, y antes de convertirse en la imagen de la izquierda abertzale, Otegi, que ingresó en ETA en 1977, fue condenado en 1987 a seis años de cárcel por el secuestro del empresario Luis Abaitua y salió en libertad el 4 de octubre de 1990, tras cumplir la mitad de la pena.