Un consorcio internacional de científicos descubrió que los chimpancés salvajes infectados de forma natural por el Virus de Inmunodeficiencia Simia (VIS), la variente del VIH en los primates, pueden contraer un síndrome similar al sida que incluso puede llevarlos a la muerte.
El hallazgo, que publica esta semana la revista Nature, desafía la creencia firmemente establecida hasta el momento de que los monos eran inmunes al virus y permitirá a los investigadores estudiar el desarrollo de un mal que mata a millones de personas en todo el mundo.
Según informa el sitio ABC.es, desde hace mucho tiempo, los expertos en inmunología sospechaban que el origen del virus que causó una epidemia mundial al mutarse y afectar a los seres humanos provenía de los chimpancés. El virus precursor, el VIS, tiene diferentes variedades, la mayoría de los cuales, hasta cuarenta, infectó a varias especies de monos africanos. Sin embargo, hasta ahora no había constancia de que el VIS causara la enfermedad en estos animales.
La doctora Beatrice Hahn es profesora de medicina en la Universidad de Alabama en Birmingham y directora de la investigación y aseguró que "chimpancés y humanos son muy similares genéticamente, así que quizás no deberíamos sorprendernos de que estos virus relacionados tan de cerca causen enfermedad en ambos".
En efecto, el equipo comprobó que la variante VIScpz, la precursora del VIH-1, produce una enfermedad similar al sida en los chimpancés en libertad que incrementa su tasa de mortalidad.
El estudio se centró en los animales del Parque Nacional de Gombe, a orillas del lago Tanganica en Tanzania, donde, durante casi cincuenta años, la primatóloga Jane Goodall y sus colegas estudiaron a los chimpancés de Gombe, para conocer su biología y comportamiento.
Allí, investigadores del Lincoln Park Zoo y Universidad de Illinois, en cooperación con el Instituto Jane Goodall y los Parques Nacionales de Tanzania, establecieron un programa para controlar la salud de los chimpancés.
Durante los últimos nueve años, los especialistas siguieron a 94 chimpancés, analizaron los cuerpos de los que morían en el parque y estudiaron la situación del VIS en la zona. A través del análisis de la heces de los chimpancés, podían controlar los sujetos que se habían infectado.
De esta forma, descubrieron que los ejemplares con inmunodeficiencia simia tenían de diez a 16 veces más probabilidades de morir que los que no estaban infectados. Los investigadores también descubrieron que las hembras con el virus tenían menos probabilidades de dar a luz y que, si lo hacían, los cachorros tenían escasas posibilidades de supervivencia.