El gobierno argentino dispuso tres días de duelo nacional e instaló una capilla ardiente en el Salón Azul del Congreso argentino para que sus restos sean velados por la ciudadanía.
Todo el arco político argentino expresó su pesar por la muerte de Alfonsín, mientras cientos de personas le rindieron un espontáneo tributo en la noche del martes, cuando se acercaron hasta su vivienda en el barrio porteño de Recoleta con velas y flores.
"La figura de él está indisolublemente vinculada a la recuperación democrática de la Argentina", declaró la mandataria, quien en octubre pasado le rindió un homenaje en vida al inaugurar su busto en el Salón de los Bustos de la Casa Rosada.
Impulsó el histórico Juicio a las Juntas Militares, en el que se condenó a los dictadores por los delitos de lesa humanidad perpetrados durante el régimen de facto.
Su gobierno tuvo aciertos y errores, soportó varios alzamientos militares y 13 huelgas generales convocadas por los sindicatos liderados por el peronismo. Entregó el poder seis meses antes del final de su mandato al entonces presidente electo Carlos Menem.
"Los argentinos vivimos momentos complejos y de gran incertidumbre. Es necesario el diálogo para resolver los preocupantes temas institucionales, sociales y económicos que nos agobian", sostuvo al cuestionar la decisión del gobierno de adelantar a junio las elecciones legislativas.