Iban 20 minutos del segundo tiempo cuando parte de la hinchada que fue a alentar a la Argentina al estadio Monumental dejó en claro su postura respecto de la renuncia de Juan Román a la Selección: "Y ya lo ve, y ya lo ve, para Riquelme que lo mira por TV", corearon.
Es difícil discernir si aquellos que se hicieron notar a través de ese postal eran hinchas de River o de la Selección, pero el grito se oyó a viva voz, tanto que hasta podría haberlo escuchado el crack de Boca, de no ser porque prefirió alejarse de un espectáculo que no lo incluía.
Riquelme partió el viernes por la noche en un vuelo con destino a los Estados Unidos con el objetivo de no percibir, en lo posible, nada del enfervorizado ambiente que envolvió el primer partido de Maradona como técnico oficial y/o por los puntos del equipo nacional.
El conflicto entre jugador y técnico ya se había hecho presente en la previa del encuentro ante Venezuela, cuando los simpatizantes comenzaron a copar con banderas el estadio de River.
Así las cosas, los cantos contra Riquelme se hicieron oír y contrastaron con la impactante ovación que se llevó el técnico que quiere volver a ser campeón mundial con la Selección argentina.
Más tarde, a poco del final del encuentro, Diego Maradona mandó a la cancha a Juan Sebastián Verón en reemplazo de Carlos Tevez y los hinchas, con sus silbidos, dieron su veredicto.
Cada vez que la "Brujita" tocaba la pelota, la gente lo fustigaba, tanto que en un momento fue el propio Diego Maradona quien de frente a la tribuna le pidió que apoyen al jugador de Estudiantes.
La gente, rendida ante los deseos del entrenador, se dividió luego entre escasos silbidos y un mayor apoyo al jugador que se ganó el rechazo de gran parte de la hinchada argentina luego de su actitud en el partido ante Suecia del Mundial 2002, cuando le hizo un gesto a Bielsa para "que se calme", cuando el entrenador le decía que se apure a patear un tiro libre a poco de la eliminación final.
El volante de Estudiantes, al término del partido, sobre la desaprobación del público sólo dijo: "Qué va a ser, hay que seguir".