Tips para comer liviano y sano en verano

Los días de calor "invitan" a pasar por alto el almuerzo y reemplazarlo por un café o una sopa instantánea, sobre todo las personas que trabajan todo el día. Profesionales recuerdan que comer bien implica trabajar en los correctos hábitos alimentarios

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Comer bien implica lograr un adecuado equilibrio entre los principios nutritivos. Para que una dieta sea saludable debe aportar un 55% de hidratos de carbono, 15 a 20% de proteínas y el resto grasas (25 a 30%).


Es importante considerar la calidad de las grasas que se incluirán en la dieta, lo que implica consumir moderada cantidad de grasas saturadas (por ejemplo aquellos alimentos que contienen crema, manteca, fritos) y priorizar el consumo de grasas no saturadas. Dentro de estás mismas es recomendable incluir las que tienen acido graso omega 3-6- 9 lo que supone incluir en la dieta pescados como salmón o lenguado y aceites de oliva o canola.



Las dietas que están de moda como las disociadas o líquidas no se recomiendan mas que en casos muy puntuales ya que no cubren con todos los principios nutritivos que el organismo necesita.

No hay dietas mágicas, hay hábitos alimentarios correctos.

Para lograrlo hay que recordar que comer saludablemente implica trabajar en los correctos hábitos alimentarios.

Siempre es aconsejable realizar las cuatro comidas principales más dos colaciones (una barra de cereal, una fruta, yogur, un postre diet).

Con la llegada del calor y las altas temperaturas conviene priorizar el consumo de frutas y verduras, evitar comidas de alto contenido en grasas y aumentar la ingesta de líquidos.



El aporte de líquidos debe ser promedio de 2 a 2.5 litros por día para mantener el organismo correctamente hidratado

. Respecto a la ingesta de frutas además de aportar líquidos aportan vitaminas y antioxidantes.



En el caso de aquellas personas que pasan gran parte del día en el trabajo deben buscar alguna actividad física aeróbica ya sea salir a caminar, correr o nadar con el objetivo de aumentar el gasto calórico (el sobrepeso salvo excepciones es un desbalance entre el aporte calórico y el gasto calórico). Debemos tener en cuenta que para que el ejercicio sea aeróbico debe realizarse mínimo durante 20 minutos de 2 a 3 veces por semana (ejemplo salir a caminar sin pararse a mirar vidrieras).



Otro tema recurrente y que habría que evitar, es pasar por alto el almuerzo y reemplazarlo por un café, una galletita o una sopa instantánea para aquellas personas que trabajan todo el día

. Esto genera alteraciones en el metabolismo que luego terminan repercutiendo en el peso. Por lo tanto es aconsejable salir a comer algo liviano o llevar una vianda (ej: 1 porción de tarta de verduras, 1 ensalada completa, ocasionalmente 1 sándwich de pan árabe con pollo, tomate, atún, etc.). Esta cuestión es fundamental para mantener el metabolismo funcionando adecuadamente y además evita llegar con más hambre a la comida siguiente.



Por otra parte, en esta época del año es muy importante extremar el control de la cadena de frío de los alimentos. Para ello hay que considerar guardar los alimentos en la heladera al llegar de afuera de la casa, comprar en negocios que proporcionen frío seguro y si algún alimento queda un rato fuera de la heladera descartarlo ya que cada 20 minutos aumenta exponencialmente la posibilidad de contaminación de la comida.