El Camp Nou disfrutaba con el equipo azulgrana, que por entonces ganaba 2-0, liderado por dos fenómenos, Bernd Schuster, actual técnico de Real Madrid, y Diego Maradona, recuerda el diario Mundo Deportivo.
En una jugada intrascendente, muy lejos del área, Diego controló la pelota y de repente apareció el central Andoni Goicoetxea deslizándose para impactar con su pierna zurda en el tobillo izquierdo del '10'. Hubo un segundo de silencio.
Diego, en el suelo, hizo un amago de incorporarse pero enseguida empezó a revolcarse de dolor. Entonces la hinchada estalló, sobre todo al ver al árbitro Bartolomé Jiménez Madrid con una tarjeta amarilla en la mano diciéndole al defensor que no lo hiciera más.
"¡Me rompió, me rompió!", chillaba Maradona momentos antes de salir del campo en camilla y con las manos en la cara. "Fue un accidente, nunca quise lesionarle", confesó 25 años después el ex jugador español a la radio Ona FM de España.
Luego del partido, el cruce de manifestaciones no rebajó la tensión. "Estoy orgulloso de mis jugadores", dijo el técnico del Athletic, Javier Clemente. "Parece que aquí deberá morirse alguien para que esto cambie", denunció su colega azulgrana César Luis Menotti.
"Este jugador primero mandó al quirófano a Schuster y ahora a Diego", se quejó el vicepresidente culé Nicolau Casaus. "No merezco sanción, fue una acción de las muchas que se dan", comentó el agresor.
La prensa mundial no se quedó corta, al calificar a Goicoetxea -suspendido por 18 partidos- con apelativos como "carnicero". Mundo Deportivo tituló en portada: "El crimen".