Una historia que se repite

Los incidentes de Merlo y Castelar traen a la memoria lo ocurrido en Haedo en 2005 y Constitución en 2007. Otra vez, heridos y destrozos en instalaciones y trenes

Guardar
  162
162
  162
162
  162
162
  162
162
 NA 162
NA 162
El 15 de mayo de 2007 se produjeron graves incidentes en la estación Constitución cuando pasajeros, enardecidos, prendieron fuego en distintas zonas del hall central y se enfrentaron a piedrazos con la Policía, a raíz de la cancelación de varios servicios de trenes.

Esa tarde, la estación de trenes de Constitución se convirtió en un caos debido a que

un grupo de violentos pasajeros comenzó a destruir y quemar las instalaciones porque se suspendieron viajes de la ex línea Roca. 
 


Entonces, un grupo del Cuerpo Guardia Infantería avanzó sobre unos 50 pasajeros que se mantenían sobre el hall y arrojó gases hacia el sector de las vías, desde donde otro grupo de pasajeros les arrojaba piedras.



Como consecuencia de los enfrentamientos,

21 personas resultaron heridas

-de las cuales doce eran policías que tuvieron que ser trasladados al Hospital Churruca por los golpes recibidos por objetos contundentes- y

16 manifestantes fueron detenidos.
 


Incluso, las calles que rodean la estación de trenes de Constitución tuvieron que ser cortadas por las autoridades de Tránsito porque

los graves incidentes se trasladaron desde el hall del edificio ferroviario a la vía pública

.



Protestas, destrucción y saqueos


El 1 de noviembre de 2005, en Haedo, la cancelación de un tren provocó una violenta reacción de los pasajeros, que quemaron vagones, protagonizaron desmanes y saqueos e incendiaron por completo la estación.


En esa oportunidad, se registraron

29 heridos y la Policía detuvo a 113 personas

que fueron las que incentivaron los destrozos en la estación y el incendio de la formación.



Desde las 9 de la mañana y hasta las tres de la tarde, miles de pasajeros-manifestantes, enervados por una demora en el servicio y la posterior cancelación de un tren procedente de Moreno,

les prendieron fuego a 15 vagones y a la estación de Haedo.

Mientras, efectivos de la Policía Bonaerense se limitaban a hacer un cordón en torno del área ocupada por los miles de pasajeros que arrasaron con todo lo que encontraron a su paso.



Esa protesta, que al comienzo se centró en el ataque a los bienes que administra la concesionaria Trenes de Buenos Aires (TBA), a cargo del ex ferrocarril Sarmiento,

derivó luego en el accionar aislado de un grupo de unas 100 personas que saquearon comercios y destrozaron los vidrios de los bancos Itaú y Supervielle.


Los manifestantes produjeron robos y saqueos en los comercios cercanos, dejaron vidrieras rotas y dos patrulleros incendiados y se encargaron de quemar, uno por uno, todos los vagones de una formación.



De la tremenda furia y violencia no se salvaron ni los periodistas ya que dos de ellos terminaron en el hospital por las heridas que les produjeron los piedrazos de los manifestantes y varios fueron increpados y amenazados.

Asimismo, se advirtió que los violentos

se llevaron dos chalecos antibalas y una pistola 9 milímetros 

de los dos patrulleros de la Policía de Haedo que fueron volcados y quemados.