Hijo de sobrevivientes de la Shoá y destacado luchador por los derechos humanos, el rabino alertó en una entrevista dada a la Agencia Judía de Noticias sobre la vulgarización de la comunidad y la pérdida del valor intelectual y de la polémica: "Hubo un ingreso muy fuerte de toda la cultura neoliberal, que de alguna manera rompió con algunos elementos tradicionales de la comunidad judía".
Goldman agregó que "hay algunos elementos importantes que se perdieron y que se deberían rescatar, uno de ellos tiene que ver con la toma de posición en relación al compromiso de aquellos valores judíos que consideramos vitales. El valor que tenían el pensamiento, el debate y la tarea intelectual hoy día no se encuentran".
Goldman reconoció tres influencias principales que lo llevaron a ser un persistente luchador por los derechos humanos: sus padres sobrevivientes del Holocausto ?"me crié en un ambiente muy de rebelión a lo injusto"-, su detención durante una semana en el marco de la dictadura militar argentina ?"aunque no pasé lo que pasaron otros, fue una marca muy fuerte en mi vida"- y el rabino Marshall Meyer, rabino que más ayudó a las familias judías que sufrieron persecuciones y desapariciones de sus miembros durante el gobierno militar.
"La experiencia judía es una experiencia que está vinculada a poder retomar las banderas de la justicia, de transformación en el mundo, de denuncia", subrayó.
"No tenemos que tomar solamente el modelo de lo laico, del judío secular, del judío religioso o del religioso liberal y decir: debe existir una pugna y esa pugna debe dirimirse en una sola voz; pueden existir muchas voces y todas las voces son válidas", consideró.
El discurso de la AMIA
El rabino remarcó, respecto de la dirigencia ortodoxa de la AMIA, que la mutual judía "podrá tener su voz, pero no es la única", aunque "desde el punto de vista simbólico", la AMIA sea una voz "importante".
También comentó que la vida judía "hoy pasa en un aspecto por las instituciones judías pero en otro aspecto, muy abarcativo y hasta simbólicamente mayoritario, no pasa por las instituciones judías", ya que la mayoría de gente "muy interesante" (escritores, artistas, gente de la cultura, del cine, del arte) no está dentro de las instituciones judías.
Por último, habló del polémico tema cementerio, por el que hay un fuerte debate dentro de la AMIA, ya que, en el cementerio comunitario La Tablada, no se permite el entierro de judíos conversos por rabinos conservadores.
En la gestión de la mutual del ex presidente Luis Grynwald se comenzó a hablar con otros sectores para pensar en la idea de un fragmento del cementerio conservador o liberal, que pueda ser administrado por los rabinos liberales o el sector liberal.
"Me parece que es un tema a trabajar y elaborar. También tenemos que pensar si debe existir un único cementerio. Uno a veces piensa también al cementerio como un espacio unívoco y creo que esto es lo sano que ocurre en otras comunidades del exterior, donde cada congregación tiene su cementerio", reflexionó.
Y concluyó: "Tal vez deberíamos plantarnos en esa búsqueda: o que exista un cementerio donde cada uno tenga su sector o que existan varios cementerios y cada congregación o cada grupo congregacional pueda acompañarse o acompañar a sus congregantes en el difícil momento de la muerte, de esa ecuación que uno tiene que acompañar con amor y no con tensión. Momentos tan duros deben ser abarcados con abrazos y no con una expulsión".