Otra vez, suspenden vuelos en Bariloche por el Chaitén

La renovada actividad del volcán chileno provocó otra vez la cancelación de los vuelos en la ciudad rionegrina en plena temporada de invierno

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 TELAM 162
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En tanto, otro volcán trasandino, el Llaima, seguía lanzando lava tras volver a entrar en erupción la madrugada del martes, pero sin provocar mayores complicaciones en territorio argentino donde se mantenían en alerta los servicios de urgencia.

El Chaitén, que causó severos problemas en Chile y cuyos efectos se hicieron presentes en diversas localidades de la Patagonia argentina, retomó su actividad sin la intensidad de meses atrás, pero igualmente obligó a suspender vuelos en Bariloche durante la jornada.

Por su parte, el volcán Llaima, que entró en erupción ayer a la madrugada, está calmando su actividad, según informaron desde la Dirección de Defensa Civil de Neuquén, a partir de la información suministrada por la intendencia de la región de la Araucanía, en Chile.

"Se está calmando la situación en el lugar, sólo hubo una fumarola en la madrugada y salía un poco de humo, pero no se registra una actividad más intensa, como la que ocurrió durante ayer", aseguraron desde el organismo.

Aclararon que el martes por la tarde hubo expulsión de lava pero sólo llegó a la base del volcán, a mil metros. "No ha pasado a mayores", destacaron.

No obstante, en la zona Chile que rodea al volcán (20 kilómetros a la redonda), se declaró el alerta amarilla y no dejan transitar vehículos.

Sólo se evacuaron alrededor de 18 pobladores que vivían en las proximidades del volcán.

Desde la Dirección de Defensa Civil de Neuquén aseguraron que no se registraron inconvenientes en la provincia a partir de la actividad que registró este volcán e insistieron que en Chile la situación se estaba calmando.

El Llaima está a 85 kilómetros de Temuco y se reactivó en la madrugada del martes, arrojando lava que alcanzó aproximadamente mil metros de largo y avanzó por una de sus laderas, hacia el poblado de Vilcún, en la región de la Araucanía.

En enero de este año había presentado una fuerte actividad a raíz de la cual hubo que evacuar a gran cantidad de personas.

En ese momento, la columna de humo y cenizas se elevó a aproximadamente tres kilómetros y afectó al aeropuerto de Neuquén, que tuvo que ser cerrado.
El Llaima continuar en observación, según informaron las autoridades chilenas.