dejó de lado las dudas y especulaciones que habían surgido en la previa del Superclásico y cumplió una labor correcta en La Bombonera.
La designación de Bassi en la semana había generado numerosas controversias, desde Horacio Elizondo que amagó a renunciar a su cargo en la Subsecretaría de Coordinación de Programas Deportivos, hasta la gente de River, que acusaba al árbitro de ser simpatizante de su archirrival.
Sin embargo,
Elizondo había mostrado su enojo, ya que recomendó parar al árbitro luego de su actuación en Racing-Tigre, donde cometió varias equivocaciones.
Por otro lado, había corrido fuerte el rumor de las simpatías
del colegiado, generando declaraciones cruzadas de dirigentes y protagonistas al respecto en las horas previas al trascendente partido.
, fueron las primeras palabras de Bassi tras el pitazo final.
Por último, Bassi descartó la posibilidad de un pronto retiro y aseguró que a pesar de tener "contrato hasta fin de año", su idea es "seguir dirigiendo".