Los investigadores explicaron en rueda de prensa que las partículas investigadas poseen la mayor energía que se puede hallar en la naturaleza y viajan por el universo a una velocidad similar a
la de la luz.

El director del Proyecto Pierre Auger en el hemisferio sur, el argentino Alberto Etchegoyen, dijo que lo más probable es que la fuente de estos rayos cósmicos sean galaxias con núcleos activos alimentados por gigantescos agujeros negros que absorben grandes cantidades de materia.

Los investigadores trabajarán ahora en detectar la fuente exacta de los rayos y cómo éstos aceleran la velocidad de las partículas que transportan.

"La trascendencia de este hallazgo es que se inicia una nueva disciplina científica, que es la astronomía de partículas cargadas", destacó el vicepresidente de la Comisión Nacional de Energía Atómica de Argentina, Carlos Rey.

El proyecto Pierre Auger supuso la construcción de dos observatorios, uno en cada hemisferio, para el estudio de rayos cósmicos ultra energéticos.

El programa reúne a unos 250 científicos de 17 países, entre ellos Argentina, Brasil, Bolivia, México, los Estados Unidos, Alemania, Francia, Italia, Polonia y Vietnam.

En el hemisferio sur, el observatorio se encuentra cerca de la localidad de Malargüe, a 1.400 metros sobre el nivel del mar, en la provincia argentina de Mendoza (1.200 kilómetros al oeste de Buenos Aires).

Allí, las partículas de rayos cósmicos son detectadas a través de 1.600 tanques con agua purificada distribuidos en una superficie de 3.000 kilómetros cuadrados.

Cada vez que una partícula de alta energía penetra en los tanques e impacta el agua, un sensor detecta la luminiscencia y la transmite a un sistema de registro.