Gustavo Bartelt fue uno de las grandes promesas del fútbol argentino y si bien su comienzo no fue el mejor, realizó una gran campaña en el ascenso y eso le permitió llegar a primera división.
El delantero era la pinta de Claudio Caniggia, de hecho tenía el mismo look. Pelo largo rubio, atado con un hilo blanco y a la hora de correr era bastante veloz. A los 23 años fue transferido a Lanús, luego de marcar en el ?Albo? 13 goles en 18 partidos.
El equipo de sur compró el 60% y lo pagó u$s350 mil dólares por él. Esta inversión fue una de las mejores que realizó el club, ya que un año más tarde lo vendió en 6,5 millones de dólares a la Roma.
Su estadía en Italia no fue muy buena, ya que no logró adaptarse y el club lo cedió a préstamo al Rayo Vallecano de España. Allí, las cosas se pusieron peores cuando lo acusaron de poseer pasaporte falso. Pero después de varias investigaciones y demandas lo absolvieron.
Hace dos años volvió y tuvo un paso por Gimnasia y Esgrima de Jujuy, pero el técnico no lo tenía muy en cuenta y este año decidió regresar a Buenos Aires para encontrar un lugar donde continuar jugando.