Entrar en el exclusivo club de propietarios de una Ferrari no es tan complicado como se cree. "Sólo" hacen falta unos 170 mil euros. Por eso, si los tiene, puede ser uno de las 6.000 personas que este año la casa matriz en Italia tiene proyectado producir para vender.
En la fábrica más de 500 mil metros cuadrados, los testeos de automóviles quedan restringidos únicamente al persona de Maranello. Allí, en ese complejo inmenso cuasi artesanal, trabajan en tres turnos y "se sacan" 62 motores diarios para los Ferrari y los Maserati.
El cavallino rampante ve surgir cada día 28 unidades. La otra marca de los artistas italianos ve nacer pocos más, 34. El testeo final de cada motor lleva la firma del operario que lo probó. Siempre en la planta, naturalmente.
En 2006, Ferrari produjo 5.700 unidades y prevé aumentar en 300 los vehículos para este año. Para alcanzar este número, la firma tiene contratada unas 3.000 personas en la planta, distribuidos entre montaje de vehículos comerciales y la división deportiva, según consignó el diario El Cronista.