El velero Cutty Sark resintió graves daños por un incendio que dejó a una de las reliquias marítimas emblemáticas de Londres convertida en un armazón destruido.
La causa del incendio ocurrido en la madrugada es investigada, pero horas después los responsables del barco anunciaron la determinación de completar el proyecto de restauración de cuatro años al que era sometido al velero aunque estimaron que "se perdió mucho".
"Vamos a redoblar nuestros esfuerzos para garantizar que el barco esté abierto, disponible, recuperado y en operación en el futuro", dijo Chris Livett, presidente de la firma Cutty Sark Enterprises.
"Creo que cuando terminemos este proyecto, estará mejor de lo que estaba ... en las condiciones precisas de hace un año", manifestó Livett a periodistas.
Las cámaras de vigilancia detectaron a varias personas en el lugar al estallar el incendio, pero no había indicios de que alguna estuviera implicada en encender las llamas. "No hay evidencia o información de inteligencia que nos lleve a creer que esto fue un incendio intencional", dijo Middlemiss.
Un velero histórico
El "Cutty Sark", construido hace 139 años, estaba siendo renovado actualmente, por lo que las visitas turísticas llevaban algún tiempo suspendidas.
El velero, construido en los astilleros de la empresa Scott & Linton, en Dumbarton (Escocia) y lanzado en 1868, estuvo en un principio destinado al transporte de té desde China y debía ser el más rápido de su clase para llegar al Reino Unido con la primera producción del año.
En una famosa carrera en la que también participó el "Thermopylae", ambos buques salieron de Shanghai el 18 de junio de 1872, pero el "Cutty Sark" perdió el timón al atravesar el estrecho de Sudán y llegó a la capital británica el 18 de octubre, una semana después que su rival, tras 122 días de navegación.
Su reputación legendaria se deriva del hecho de que, tras el incidente del timón, su capitán, John Willis, decidió continuar la carrera con un timón improvisado en lugar de esperar a que le llegase uno nuevo, gracias a lo cual sólo perdió una semana.
Los veleros se vieron finalmente derrotados por la navegación a vapor, que comenzó a utilizar el atajo del recién inaugurado canal de Suez.
El "Cutty Sark" se dedicó posteriormente al transporte de lana desde Australia, y consiguió hacer tiempos de 360 millas náuticas (666 kilómetros) en 24 horas, por lo que se consideró como el más rápido de su clase en el mundo.
Willis vendió el "Cutty Sark" a la empresa portuguesa Ferreira, y en 1916 le quitaron los mástiles en Ciudad del Cabo y lo rebautizaron con el nombre de "María do Ampro".
En 1954, fue finalmente trasladado a un dique seco del barrio londinense de Greenwich, en el sureste de la capital, donde se ha convertido en una popular atracción turística. La fama del buque es tal que ha inspirado incluso una marca de whisky, cuyo fabricante patrocina la carrera de veleros que lleva su nombre, la "Cutty Sark Tall Ships' Race".