Los ocho casos mortales de encefalitis en Córdoba prendieron la señal de alarma en la población. Transmitida por un mosquito, el virus ataca las meninges y la inflamación del encéfalo.
Sin embargo, esta enfermedad es transmitida por las aves, que luego son picadas por los mosquitos Culex -los mismos del dengue y la fiebre amarilla- y así llegan a infectar a los humanos.
El virus de esta enfermedad tiene dos versiones: una es la encefalitis de St. Louis o San Luis, y otra, la del oeste del Nilo, que es habitual en África y Asia. De esta última no había registros epidémicos en la Argentina hasta ahora.
?La enfermedad de San Luis era bastante conocida en el país. En 2005 hubo un brote que podría calificarse de epidémico en Córdoba. Este año se conocieron cuatro casos del virus del Nilo, que es exótico?, señaló a Infobae.com Alfredo Seijo, jefe de zoonosis del Hospital Muñiz.
Según un estudio del Centers for Disease Control and Prevention (CDC) de los Estados Unidos, la encefalitis en la Argentina aparece en personas mayores, que comienzan a sufrir síntomas como fiebre, dolor de cabeza, rigidez de nuca, fotofobia y en algunos casos hasta dificultades para expresarse.
Lo grave es que este mal compromete el sistema neurológico.
?No hay un tratamiento específico?, sostiene Seijo.
Cómo evitar el contagio
Los expertos señalan que la transmisión se hace de mosquito a hombre, pero no de humano a humano, ni de aves a humanos.
?Lo que se puede hacer a nivel individual es protegerse de los mosquitos, poniendo mosquiteros en las casa y usando repelente?, explica el experto. Asimismo, evitar la acumulación de agua en recipientes dejados fuera de la casa -ámbito natural para que se desarrolle el mosquito- y fumigar con pesticidas los lugares abiertos.
A nivel de política sanitaria, las autoridades deben eliminar los criaderos de aves y fumigar las zonas de brote epidémico.