La araña tejedora más antigua del mundo

Un grupo de científicos en España dice haber encontrado arácnidos con una edad estimada en 115 a 121 millones de años preservada en ámbar. La especie hallada ya se extinguió y son muy parecidas a las arañas de jardín actuales

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(AP)

- Un grupo de científicos en España dice haber encontrado las arañas tejedoras más antiguas del mundo descubiertas hasta el momento, informó la agencia de noticias Europa Press.



Las arañas fueron bautizadas como 'Mesozygiella dunlopi', según el estudio del investigador del Programa Ramón y Cajal de la Universidad de Alcalá Vicente Ortuño y David Penney, de la Universidad de Manchester, dijo Europa Press.



Las criaturas fueron halladas en el yacimiento de Peñacerrada, añadió la agencia.



El yacimiento de Peñacerrada (lava), del Cretácico Inferior, es uno de los mejores yacimientos de ámbar del mundo, y se caracteriza por el excepcional estado de conservación de los fósiles que lo constituyen. Los primeros trabajos comenzaron en el año 1995 y hasta la actualidad se han recuperado numerosos artrópodos, de los que 50 son arañas, informó hoy la Universidad de Alcalá de Henares.



Las 'Mesozygiella dunlopi', con un tamaño de entre seis y siete milímetros, pertenecen a la familia 'Araneidae', y a pesar de que vivieron hace 115 millones de años y de que esta especie ya se ha extinguido, son muy parecidas a las arañas de jardín actuales. Eran tejedoras y vivían en un ambiente forestal, de bosques de coníferas y helechos arborescentes, en un clima tropical cálido y húmedo.



Estos datos han podido deducirse a partir del estudio de los fósiles contenidos en el ámbar, una sustancia resultante del endurecimiento y polimerización de las resinas producidas por algunos árboles.



El ámbar permite que los insectos atrapados en él se conserven de forma excepcional, de forma que hasta los tejidos pueden estudiarse con detalle.



Gracias a este tipo de yacimientos se obtiene información sobre ejemplares que vivieron en épocas pasadas, organismos que no se suelen conservar en los yacimientos paleontológicos habituales, explicó el centro universitario.