El nieto del fallecido Jacques Cousteau, conocido en todo el mundo por sus memorables expediciones, decidió seguir los pasos de su abuelo y creó un submarino con forma de tiburón que le permitió estudiar esta especie como si fuera uno de ellos.
Este asombroso submarino con forma de tiburón fue creado en la filmación de un documental que intentará desmitificar la idea que se tiene de que estos son animales asesinos y despiadados.
Fabien Cousteau gastó en la construcción de esta estructura de casi cinco metros de largo y que tenía capacidad para un único pasajero unos 80 mil euros. Lo más asombroso del artefacto es que se asimila y se mueve a la perfección como a un tiburón.
Otro aspecto importante y admirable del artefacto de Cousteau es cuál fue su fuente de inspiración: una simple historieta del personaje belga Tintin, informó el sitio de noticias Telecinco.com.