Miles de peregrinos participarán este fin de semana de las festividades del Señor de los Milagros de Mailín, en el santuario ubicado 170 kilómetros al sur de la capital santiagueña.
En las últimas horas, cientos de peregrinos cubrían caminando las prolongadas distancias que los separan del histórico santuario, además de los que se movilizan en todo tipo de vehículos como bicicletas, motocicletas, automóviles, camiones y camionetas.
Fuentes policiales estimaron que más de 140 mil fieles participarán de la tradicional festividad religiosa, a los que se suman contingentes provenientes de otras provincias argentinas, en su mayoría del noroeste y de países limítrofes.
Los operativos de seguridad y prevención son controlados en la ruta nacional 34 por más de 300 policías, entre los que se incluyen efectivos de Perros, Montada, Delitos Comunes, Drogas Peligrosas y Sustracción de Automotores.
En esta oportunidad, alrededor de 600 efectivos de las fuerzas de seguridad ealizarán operativos de tránsito, tendientes a evitar graves accidentes como el ocurrido hace cuatro años, cuando un camión arrolló y mató a cinco peregrinos.
La ceremonia central se realizará el domingo, en horas del mediodía, durante la celebración de la santa misa, a la que asistirá el gobernador Gerardo Zamora e integrantes del gabinete provincial.
El santuario de la milagrosa imagen se encuentra instalado en la Villa Mailín, pequeña población de 700 habitantes y calles polvorientas de tierra del departamento Avellaneda a la que se llega por la ruta 34.
Durante una semana, miles de peregrinos se concentran en la villa, ocupando con carpas todos los espacios verdes y casas de familia que funcionan como improvisados albergues ante la gran demanda de alejamiento.
Entre los "atractivos" que se ofrecen a los miles de peregrinos, se instalan cientos de negocios en los que artesanos de distintos puntos del país ofrecen trabajos en madera y tela, además de mantas y ponchos que fabrican las teleras de Sumampa.
En anteriores fiestas litúrgicas, alrededor de 120 mil peregrinos visitaron el santuario y en episodios aislados, más de un centenar de personas fueron detenidas por hurtos a través de los conocidos mecanismos de "cuentos del tío" y "punguistas".
Tampoco faltan las tradicionales bailantas, que ocupan un predio de varias hectáreas con la colocación de carpas gigantes y el ofrecimiento de una cartelera bailantera con afamados conjuntos de cuartetos y cumbias.
La historia indica que Mailín, nombre de origen indio, concretamente quichua, surgió de documentos que datan de 1615 y su traducción indica "estanque con manantial", proveniente de la tribu de Los Vilelas.
A partir del año 1882 la devoción por la imagen de Mailín fue creciendo en forma notoria, a partir del relato del anciano Juan Serrano, que en noches sucesivas observó una luz al pie de un árbol, ubicado actualmente a pocos metros del santuario de Mailín.
Llevado por su curiosidad y acompañado por otros pobladores, Serrano fue al lugar y encontró que aquella luz fulgurante que rodeaba el añoso algarrobo era la de un Cristo crucificado.
Durante varios días, Serrano y sus ocasionales acompañantes, intentaron infructuosamente arrancar la cruz que se encontraba incrustada en un hueco del algarrobo.
La cruz recién pudo ser retirada en 1968 por decisión del presbítero Laureano Verez, quien certificó por escrito la versión del anciano y permitió el traslado de la imágen a una humilde vivienda que hoy sirve de albergue a centenares de peregrinos.