Nocioni, el nuevo 'toro' de Chicago

El argentino se ganó un lugar entre la elite del básquet, de la mano de los hoy humildes Bulls. Tras el adiós de Michael Jordan, el alero santafesino se encamina en el difícil trayecto de la sucesión. Fue elegido mejor jugador de la franquicia y la gente lo adora. Sus estadísticas

AP 162

Lejos están los Bulls de aquellos tiempos gloriosos de Michael Jordan y Scottie Pippen en el que Chicago se vestía de fiesta y ostentaba sus anillos en la NBA, nada menos que la mejor Liga de básquet del mundo. Hoy, con un lugar en los play offs luego de alcanzar apenas la mitad de la tabla en la temporada regular, la ciudad disfruta de esporádicos éxitos y de su gran figura, el argentino Andrés Nocioni.

El alero santafesino fue haciendo pie de a poco y, a tono con la actualidad del equipo, con más esfuerzo y temperamento que talento se convirtió en el ?toro? de Chicago. Dos años atrás, cuando arribó a la Liga de las estrellas proveniente del Tau Cerámica, terminó la temporada con poco más de 23 minutos de promedio, 8.4 puntos por partido y 4.8 rebotes.

Al año siguiente aumentó levemente sus estadísticas en cada uno de los mencionados rubros 27.3m., 13 y 6, respectivamente), además de ser parte importante de la arremetida final que desembocó a su equipo en los play offs. El asentamiento se hizo notar y desde la franquicia lo premiaron como el mejor jugador del equipo.

Pero por sobre todas las cosas, le generó la confianza necesaria para pegar el salto, explosivo a esta altura. En este 2006, Nocioni ha superado la barrera de los 20 puntos con suma frecuencia, y días atrás batió su propio récord al alcanzar los 30 puntos ante Miami, aunque no pudo evitar la derrota de su equipo.

El argentino, campeón de la Liga de España en la temporada 2000/01 y de la Copa del rey en 2002 y 2004, difícilmente pueda alcanzar un objetivo similar de la mano de un equipo que supo tenerlo todo. Para su suerte, en Chicago superaron la etapa del éxito fácil y los jugadores de otro planeta: hoy saben que triunfos y fracasos se cuentan en similares proporciones y al menos disfrutan del empuje, regularidad y disciplina de un nuevo ídolo.

Read more!