El emblemático edificio de 380 metros de altura que atraviesa el cielo de Nueva York cumple el próximo lunes 75 años de vida. El ícono de la gran manzana fue inmortalizado en 1933 cuando King Kong trepó hasta su mirador en las más recordada de las 90 películas que se filmaron en ese escenario.
Un dato curiosos para los argentinos, el 25 de mayo de 2005, el edificio se iluminó por primera vez en su historia con los colores de la bandera de la Argentina a modo de homenaje de los Estados Unidos en la celebración de la fecha patria.
El jueves pasado, Jeb Ray Corliss IV es el último nombre que ha quedado asociado al Empire State Building en vísperas de que el rascacielos mas alto y simbólico de Nueva York celebre el próximo lunes con todos los honores su 75 aniversario.
Corliss IV fue detenido "in extremis" cuando pretendía saltar el jueves con paracaídas desde el edificio, de 380 metros de altura y en cuya historia hay inscritos muchos otros nombres en los que se mezcla la audacia, la inocencia y el drama.
El Empire State es el séptimo edificio mas alto del mundo, cuando al levantarse era el primero, pero todavía encarna la quintaesencia neoyorquina, reflejada en la temeridad e ingenuidad -así como en la tragedia en que pudo acabar el reto-, de ese aventurero.
Su construcción en 1931 en tiempos del presidente Herbert Hoover, que fue quien lo inauguró, se consideró una empresa desmedida, ya que la economía norteamericana aún no se había repuesto de la crisis que en 1929 supuso la Gran Depresión.
De hecho nunca resultó rentable como edificio de oficinas, función para la que fue concebido por la firma Shreve, Lamb and Harmon, pero King Kong le reportaba en 1933 la inmortalidad al encaramarse a él por primera vez en las pantallas.
El Empire State se apagó en 2004 durante quince minutos en señal de luto por la muerte de Fray Way, la actriz que en aquella película hacia perder la cabeza al gorila, que un año después, en 2005, volvía a escalarlo, esta vez enloquecido por Naomi Watts.
King Kong ha sido en estos últimos setenta y dos años la verdadera estrella del rascacielos, en cuyas tiendas se venden, y bien, ceniceros, camisetas y muñecos del gran mono entre los tres millones de medio de turistas que el edificio registra anualmente.
Entre los filmes de 1933 y 2005 se rodó otro King Kong, pero en esa ocasión, seducido por Jessica Lange, la bestia se subió en 1976 a las Torres Gemelas, cuya destrucción en el 11-S convertía de nuevo en 2001 al Empire State en el rascacielos más alto de la ciudad.
Cary Grant, Deborah Kerr, Tom Hanks y Meg Ryan figuran entre los actores de las noventa películas en que, aparte de los dos King Kong, aparece el edificio, que también sirvió de marco para las aventuras en 1980 del fallecido Christhoper Reeve en ?Superman II".
En el capitulo de dramas, el Empire State ha sido escenario de mas de treinta suicidios pese a que a fin de evitarlos en 1947 se instaló una alta valla en el mirador desde el que los visitantes contemplan la que para muchos es la vista más fascinante de Nueva
York.
La última persona que eligió las alturas del rascacielos para acabar con su vida fue David Abramovich, de veintiún años y que el pasado febrero se precipitó al vacío desde el mismo mirador en que esta semana era sujetado por agentes de seguridad Jeb Ray Corbiss IV.
Conocido por audacias del mismo genero, el aventurero ha sido acusado de desobediencia y, aunque ha salido en la prensa -lo que en esta ciudad vale el riesgo-, no podrá sumar el Empire State a su registro de saltos desde las Cataratas del Niagara y la Torre Eiffel.
Según Timothy Donohue, uno de los policías que le detuvo y al que citan los diarios locales, a la hora en que Corbiss IV realizó su intento, las cuatro de la tarde, "las calles de la ciudad están llenas de gente y podía haber herido o matado a un transeúnte".
El uniformado apostilló: "esto es Nueva York y no eran horas de tirarse desde los rascacielos".