El suspendido jefe de gobierno porteño, Aníbal Ibarra, convocó a una marcha para el próximo jueves a Plaza de Mayo y aclaró que la movilización "no es contra nadie, sino a favor de las instituciones, para que no sean pisoteadas".
Tras agradecer el centenar de adhesiones que recibió de personalidades y organizaciones sociales y de derechos humanos, Ibarra reiteró que el juicio político que se le sigue por la tragedia de Cromañón, en la que murieron 194 personas, tiene "un fuerte rechazo de toda la sociedad".
"No vamos a aceptar como antecedente que un puñado de legisladores se junte para ir contra lo que la gente eligió por consenso", subrayó Ibarra, al anunciar la marcha en el Palacio San Miguel, de esta Capital.
También criticó lo que definió como "la política del chivo expiatorio" o "política del buitre", y consideró que todas las organizaciones que lo acompañarán en la marcha "representan lo más plural de la sociedad".
En tanto, el legislador porteño Diego Kravetz consideró durante el acto que la sociedad leyó, a través de los medios, como "un mensaje" de apoyo a Ibarra el saludo público de "amigo Aníbal" que hizo ayer el presidente Néstor Kirchner. No obstante, el diputado precisó a la prensa que la relación con la administración central es "excelente, como debe ser, en el marco institucional".
Ibarra ingresó al salón del segundo piso del Palacio San Miguel en medio de aplausos y, tras saludar alguno de los presentes, convocó a la marcha que llevará como consigna: "No! (cuya grafía lleva un solo signo de exclamación) a la destitución".
"No hay vencedores ni vencidos, no se trata de una pulseada, ni de quién gana o quién pierde. Con la tragedia perdimos todos", aseguró, mientras el musicalizador puso por unos segundos el tema "Color esperanza" de Diego Torres.
Ibarra sostuvo que "asistimos a un proceso que la sociedad no se merecía" porque, según opinó, "no se puede hacer cualquier cosa en nombre de la política".
El suspendido mandatario porteño estimó que la marcha del próximo jueves será una "expresión a favor del esclarecimiento y la investigación" de la tragedia del 30 de diciembre de 2004 y consideró que necesario "mirar para adelante y no pisotear las instituciones".
Tras las palabras del suspendido jefe de gobierno, manifestaron su rechazo a la destitución el director teatral Tito Cossa y una de las madres de las víctimas de la tragedia de Cromañón.
Entre el centenar de adherentes estuvieron Tati Almeida (Madres de Plaza de Mayo), Rosa Roisinblit (Abuelas de Plaza de Mayo, con quien Ibarra se abrazó), el padre Luis Farinello, Alberto Pedroncini (APDH), la senadora Vilma Ibarra, el ex diputado Luis Brandoni y el ex intendente de Rosario Hermes Binner.
También actores, periodistas, legisladores porteños y nacionales, representantes de organizaciones gremiales y sociales, y funcionarios del gobierno porteño, entre ellos Gustavo López (Cultura) y Roxana Perazza (Educación).