Un enfermero alemán, acusado de matar a 29 pacientes en el hospital bávaro en Sonthofen, se declaró culpable.
Stephan Letter, que enfrenta su primer día de juicio, actuó motivado por un sentido de compasión. "Quería ahorrarles el sufrimiento y facilitarles la muerte", explicó.
Según IBLNews, el acusado también pidió perdón a los familiares de las víctimas y reconoció que obró mal, pero que recién se dio cuenta del daño cometido solo después de ser detenido por la Policía.
El enfermero suministró a sus víctimas sustancias narcotizantes vía intravenosa y posteriormente les inyectó un líquido que frenaba la respiración.
Letter mató a doce hombre y diecisiete mujeres de entre 40 y 94 años, entre 2003 y 2004.
Los trabajadores del hospital empezaron a sospechar de su compañero por la desaparición de medicamentos y lo denunciaron ante las autoridades del nosocomio.