Ginóbili, las claves de una estrella que "fue siempre un tipo de barrio"

Daniel Frescó, autor del libro Manu, el cielo con las manos, consideró que es "una suma de factores" lo que llevó a Ginóbili a su consagración mundial. En declaraciones a Radio 10, relacionó las ganas del bahiense con la tradición de su familia

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Daniel Frescó, autor del libro Manu, el cielo con las manos, el primero sobre el exitoso basquetbolista argentino Emanuel Ginóbili, manifestó que el bahiense llegó a la consagración gracias a "una suma de factores", que van desde la tradición de una familia identificada con ese deporte como la "capacidad de adaptación para crecer a cada paso".

El periodista explicó que "es una suma de factores la que llevó a Ginóbili a alcanzar la gloria, a ser lo que es". Entre ellas, destacó la procedencia de su familia y su historia ligada al deporte: "Es hijo de inmigrantes italianos; además, el club Bahiense Juniors fue fundado por su abuelo. Allí jugó al básquet su padre, que terminó siendo presidente cuando se fusionó con otro club".

"En ese microclima él empieza a crecer con eso", argumentó, en declaraciones a Radio 10 y agregó: "Su gran problema era la altura, pero tenía tantas ganas de jugar que lo superó. Él medía 1.70 metros y pesaba 70 kilos a los 15 años, algo que no lo favorecía. Después superó todos los pronósticos médicos, y llegó a 1.98 de estatura".

Esa fue una etapa clave en la carrera deportiva de "Manu". A esa misma edad de 15 años, "quedó afuera de una selección de cadetes", expresó Frescó. "Hablé con mucha gente de Bahía para hacer esta investigación, entrenadores incluidos, y nadie daba dos pesos. Decían que no iba a llegar más allá de la Liga Nacional", dijo.

Pese a que todos coincidían en un futuro sin demasiadas luces, la clave para pegar el salto fue para el autor del libro "la gran capacidad de adaptación que tuvo para crecer a cada paso de su vida, sin creérsela y siendo siempre una persona de barrio". "Y hoy todo el mundo habla de él, en San Antonio es un ídolo total", agregó.

Frescó consideró que su obra "es un libro que trasciende al básquet", cuyo título refiere "al vuelo, al momento en que una persona se recibe de ídolo".