El "Black Power", inmortalizado en un monumento

El puño cerrado y en alto, que en forma de protesta contra el racismo los norteamericanos Tommie Smith y John Carlos realizaron en los Juegos Olímpicos de 1968, será escenificado en una escultura de siete metros

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(EFE) -

El saludo del "Black Power" que escenificaron los atletas norteamericanos

Tommie Smith

y

John Carlos

, puño en alto durante la entrega de medallas en México 68, s

erá inmortalizado en una escultura de siete metros

que será inaugurada mañana en la Universidad de San José, en California, Estados Unidos.



Smith, que había ganado el título olímpico de 200 metros con récord mundial incluido (19.83), y Carlos, que había ganado la medalla de bronce con un tiempo de 20.10,

inclinaron su cabeza en el podio al tiempo que elevaban un puño con guante negro

mientras sonaba el himno de su país durante los Juegos Olímpicos de México.



Los dos protagonistas, que fueron compañeros universitarios, estarán presentes en la ceremonia de hoy junto con el australiano

Peter Norman

, que ganó la medalla de plata en aquella carrera de 1968.



Smith comentó que había elevado su puño derecho enguantado para representar el

"Black Power"

(poder negro), mientras que Carlos quiso hacer un gesto por la unidad de la América negra.



Explicaron, además, que habían inclinado sus cabezas porque entendían que las palabras de libertad que contiene el himno estadounidense representaba sólo a los americanos blancos.



"No fuimos allí con una bomba", subrayó Carlos.

"Lo único que hicimos fue intentar movilizar al país y al mundo entero

", dijo.



Aquél gesto

les costó a Smith y a Carlos la expulsión del equipo

olímpico norteamericano por presiones del Comité Olímpico Internacional, que amenazó con expulsar a todo el equipo de los Estados Unidos si no los sancionaban.



A su regreso a los Estados Unidos,

los dos atletas sufrieron graves problemas

para ganarse la vida y recibieron frecuentes amenazas. Sus matrimonios se rompieron y la esposa de Carlos se suicidó.



"Tuvimos que vivir en un tremendo estrés económico", recordó Carlos. "

Tuve que aceptar cualquier trabajo

que se me ofrecía porque teníamos cuatro hijos. Hubo algunas noches que tuvimos que hacer fuego en medio de la sala con los marcos de las puertas?, rememoró.



Al cabo de un tiempo, Smith encontró trabajo como entrenador de atletas y Carlos fue contratado por el Comité Organizador de Los Angeles 84 para promocionar los Juegos.



"Me siento como si fuera un sobreviviente.

Llegué a estar como en una isla desierta

, pero pudimos sobrevivir", recordó Carlos.