La fábrica de automóviles Chrysler lanzó una nueva campaña para incrementar las ventas en el mercado norteamericano, y para ello eligió la figura del ex ejecutivo de la empresa, Lee Iacocca, quien adquiriera fama internacional por salvar de la quiebra a la terminal de Detroit en 1979.
Iacocca, quien dirigió la empresa hasta 1992, encabeza una serie de avisos televisivos que refuerzan la imagen de la empresa, cuyas ventas en los EE.UU. fueron afectadas por la fuerte competencia de las marcas japonesas instaladas en el país.
Chrysler se sumó a la estrategia impuesta por General Motors, que comercializa sus vehículos al mismo precio bonificado que ofrece a sus empleados, tanto en los EE.UU. como en Canadá, y también otorga rebajas de hasta 3.500 dólares en algunos modelos.
Iacocca se hizo célebre por su slogan publicitario "si encuentra un coche mejor, cómprelo". Ahora, a los 80 años, el ejecutivo utiliza la misma frase en la campaña que permitió a la filial de DaimlerChrysler alcanzar la venta de 240 mil vehículos en julio, un salto del 32 por ciento en relación a 2004. En tanto, en agosto, un mes de transición de los modelos, aumentaron el 1 por ciento.
Chrysler invirtió 75 millones de dólares para apuntalar la marca en el mercado y, como en los 80, utilizó el carisma de Iacocca para contrarrestar el avance de los coches japoneses, con un mensaje de claro tono patriótico.
No obstante, el magnate reconocía a The New York Times que resultaba "un tanto irónico" el hecho de promocionar automóviles de una marca que ahora se encuentra en manos de una compañía alemana, al tiempo que afirmaba que "una vez me propusieron trabajar para Nissan, pero nunca podría aceptarlo. Da lo mismo cuánto paguen, nunca me convertiré a lo japonés".
Como muestra de la personalidad del empresario, basta recordar cuando en 2002 pidió al entonces presidente de DaimlerChrysler Juergen Schrempp que le permita regresar a la conducción de la fábrica de Detroit. Entonces aseguró: "Daría mi brazo derecho por volver".
La respuesta que recibió del presidente alemán de la multinacional fue un rotundo "no", aunque la caída en las ventas desde entonces volvieron a darle la razón al veterano ejecutivo.
Por su participación en la campaña publicitaria, Chrysler le pagará a Iacocca un dólar por cada modelo de Chrysler, Dodge y Jeep que se venda entre el 1 de julio hasta el 31 de diciembre. El dinero se destinará a la fundación para la cura de la diabetes creada por Iacocca en 1984, a raíz de la muerte de su mujer Mary, afectada por la enfermedad.