Sincerémonos, el humor de los hombres y sus intenciones son más transparentes que las de las mujeres. Excepciones de lado, parte de la complejidad femenina en la sociedad moderna se traduce en su comportamiento gestual, la manera en que elige el vestuario y hasta lo que consume.
El color de un vestido y el maquillaje de una mujer sentada a la mesa de un pub, puede tener encriptada la clave de por qué durante la primera parte de la noche permaneció alegre y partió más tarde con notorio mal humor.
En la paciencia de los hombres para leer las sutileza femenina está una de las claves más importantes a la hora de iniciar una relación. La mirada aguda es el primer paso, con ella se recogen indicios que conformarán el mapa del tesoro escondido.
Un escenario clásico
Una disco, un restaurante, un concierto o un pub, son algunos de los lugares más comunes en donde hombres y mujeres suelen encontrarse. Una alternativa para acercarse podría ser el diálogo directo, pero cualquiera que lo haya intentado sabe que las posibilidades de iniciar así una relación son escasas.
En cualquiera de los casos, las claves visuales a tener en cuenta son:
Si la mujer no se viste sexy es porque no está interesada en llamar la atención de los hombres. Si ella usa un suéter dos talles más grandes y, cuando se inclina hacia adelante, deja entrever la bombacha de su abuela, sepa que no es la mujer más indicada para relacionarse ese día.
Las mujeres dispuestas suelen estar más producidas. A diferencia de los hombres, las mujeres que no demuestran que han pasado horas frente al espejo produciéndose no satisfarán sus necesidades, por el simple hecho de que se sienten poco atractivas. Sin embargo, algunas mujeres piensan que las cosas buenas ocurren cuando menos se las espera, por lo que no se producen mucho. Así que sea persistente.
Perfumes y detalles
Es otra de las señales que hay que leer en una mujer. Si al acercarse nota una fragancia intensa o carece de ella, ella puede estar de excelente talante o bien con muy pocas ganas de hacer sociales, respectivamente.
Lo mismo ocurre si la ve con detalles de entre casa. El pelo, las uñas, hasta si usa pantalón o pollera puede revelar que, por ejemplo, esa mujer eligió un atuendo que cubra su falta de depilación. Por lo tanto, sea precavido a la hora de encarar la situación porque tal vez no la haya.
Bebidas
Si una mujer se ha pasado de la raya con el alcohol, y difícilmente consigue mantenerse en pie (y sus amigas se ven obligadas a cuidar de ella constantemente), es poco probable que usted pueda hacer algo con ella. Aunque parezca lejos del colapso ella ha ido demasiado lejos.
Recuerde que la gente ebria puede ser muy inconstante, además de que tienen pocos momentos de lucidez y dificultades para manejarse. Si en sus planes está el ser enfermero, tal vez es la mujer ideal porque la ayudará a resolver sus problemas. De lo contrario siga buscando.
Gestos
Si ve que una mujer parece triste o simplemente se dedica a esbozar tímidas sonrisas ante la conversación del resto de sus amigas, es probable que esté dispuesta al sexo, pero también es probable que esté con un humor con el que usted no quiera lidiar.
Si en cambio la mujer frunce el seño mientras usted le está hablando, indica que está frente a una persona tímida y tal vez bastante conservadora.
Por otra parte, usted puede ser justo lo que ella está esperando. En este caso, utilice su juicio en combinación con otras claves visuales.