Un suboficial de la Policía Federal fue detenido ayer por su presunta participación en el crimen del líder y cantante del grupo de música bailantera "Medialunas" Pablo Ramón Ayala, asesinado el lunes último de dos disparos cuando llegaba a su casa de la localidad bonaerense de Villa Craza, partido de Lanús.
Fuentes policiales dijeron que el policía detenido es un cabo de 41 años, quien se desempeñaría en el área de Comunicaciones de la Policía Federal.
Los voceros allegados a la investigación precisaron a esta agencia que el motivo del crimen de Ayala, de 38 años, está orientado a un drama pasional.
El arresto del agente se llevó a cabo durante un allanamiento en su vivienda de la calle 1ro. de Mayo 3317 de Villa Caraza, hasta donde llegaron efectivos de la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) de Lomas de Zamora, tras una orden dictada por el fiscal de ese distrito José Luis Juárez, a cargo del caso, indicaron los voceros.
En el lugar, el personal policial secuestró una escopeta calibre 12 y dos pistolas 9 milímetros, una de ellas reglamentaria y otra marca Thunder de uso personal.
La detención se llevó a cabo en base a las declaraciones de testigos, allegados a la víctima, quienes indicaron que el efectivo de la Federal "no sería ajeno al crimen", especificaron los voceros.
Ayala fue asesinado de dos balazos el lunes a las 6.30 cuando llegaba a su casa de la calle Islandia 3603, entre Lituania y San Vladimiro, después de dar dos recitales con el grupo en las localidades bonaerenses de San Miguel y Ezeiza.
El cantante estaba acompañado por su primo, Teófilo Correa, de 21 años, a quien acompañó hasta la esquina de su casa para tomar el colectivo, oportunidad en la que pasó por el lugar un automóvil Fiat 147 color blanco, con un solo ocupante que le disparó a quemarropa y sin mediar palabra y luego huyó.
Ayala recibió un tiro en uno de los brazos y otro en el abdomen, por lo que fue llevado gravemente herido al hospital Evita, de Lanús, pero falleció antes de llegar.
La autopsia, ordenada por el fiscal Juárez, determinó que el cantante había sido baleado con un arma calibre 9 milímetros.
Si bien en un primer momento se evaluó la posibilidad de que el crimen podría tener relación con el ambiente musical, fuentes ligadas a la investigación señalaron que el móvil sería un drama pasional.